domingo, 29 de marzo de 2009

Hay que seguirles la pista

De entrada parecerían los miembros de una de esas familias en las que ninguno se asemeja. Más bien parecen adoptados. Y seguramente lo son. Se trata de un grupo arrojado a quien la familia editorial Terranova le publica un muestrario de su talento -a través de breves relatos- que delata la verdadera intención del grupo. Ocho personas de distinto bagaje y personalidades contrastadas, que como las buenas pandillas conspira para asestar su próximo gran golpe, y a pesar de las diferencias en estilo y de género están determinados a vivir del cuento.

Por mi parte ha sido un privilegio haberles encontrado, haber estrechado sus manos y adherirlos a esa lista de personas a las que les sigo la pista.

viernes, 13 de marzo de 2009

Aun con el firme propósito de marcharme, nunca lo hice. No hacerlo fue un testarudo argumento con el que busqué confrontar al destino. Desear saber el “cómo sería” fue una cuestión excluida a la entrada de mi determinación. Sencillamente quise encallar y más luego quemar la nave. Preferí el embate de las olas. Ver las heridas que la marea provoca en su eterno arranque sinuoso. Ahí, firme. Y aguardar la pleamar, hasta que aquieta. Entonces trazar una ruta como un lobo de mar, guiándome por las estrellas, en la instrumentación divina; con la cartografía sincronizada en cada latido, en cada respiro. El Norte siempre lo tuve presente: Esperarte

viernes, 23 de enero de 2009

Las piquetas de los gallos
cavan buscando la aurora,
cuando por el monte oscuro
baja Soledad Montoya.
Cobre amarillo, su carne,
huele a caballo y a sombra.
Yunques ahumados sus pechos,
gimen canciones redondas.
Soledad, ¿por quién preguntas
sin compaña y a estas horas?
Pregunte por quien pregunte,
dime: ¿a ti qué se te importa?
Vengo a buscar lo que busco,
mi alegría y mi persona.
Soledad de mis pesares,
caballo que se desboca,
al fin encuentra la mar
y se lo tragan las olas.
No me recuerdes el mar,
que la pena negra, brota
en las tierras de aceituna
bajo el rumor de las hojas.
¡Soledad, qué pena tienes!
¡Qué pena tan lastimosa!
Lloras zumo de limón
agrio de espera y de boca.
¡Qué pena tan grande! Corro
mi casa como una loca,
mis dos trenzas por el suelo,
de la cocina a la alcoba.
¡Qué pena! Me estoy poniendo
de azabache carne y ropa.
¡Ay, mis camisas de hilo!
¡Ay, mis muslos de amapola!
Soledad: lava tu cuerpo
con agua de las alondras,
y deja tu corazón
en paz, Soledad Montoya.

*

Por abajo canta el río:
volante de cielo y hojas.
Con flores de calabaza,
la nueva luz se corona.
¡Oh pena de los gitanos!
Pena limpia y siempre sola.
¡Oh pena de cauce oculto
y madrugada remota!

(Lorca)

lunes, 27 de octubre de 2008

Luna


Hay ocasiones que salimos como locos en busca de aquello que tantos otros con mejor fortuna encuentran. Vamos de ingente faena desguazando dragones y obstáculos para encontrar que a veces lo que nos arrastra es la anodina definición de la ilusión.*
(*Imagen formada en la mente de una cosa inexistente tomada como real …)

martes, 21 de octubre de 2008

Todos los días.

Difuminada y gris recala la mañana, hasta tornarse azul. El horizonte como una esperanza: a lo lejos. Y cuando avanza el día, el fragor y el calor se confunden…pero no son lo mismo. Luego llega la tarde, como un otoño inexpugnable, en un presagio de penas y amarguras. Y al hacerse la noche, oscura y profunda, te ves en el espejo de la soledad; sin ninguna estrella.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Y se disuelve uno en ese aceite que es la vida. Sin importar la sustancia. Sin remedio y un tedio que parece eterno. Un instrumento a medio tocar, y que existe sin quebranto, o sin importar el padecimiento de ello. Pero a pesar de lo anterior y de todo lo demás, vuelvo a repetirme –sin saber por qué, sin indagar aun más- qué mucha falta me haces… y bendigo a quien te tendrá en sus brazos, porque no es sensato envidiar.

De gravedades y gusanos

Un día, la manzana se despertó sin el gusano. Y aunque la gravedad le seguía sujetando, de un impulso pudo elevarse una vez más.

lunes, 15 de septiembre de 2008

A Don Mario, con respeto.

Hace días que nada me mueve a publicar una entrada. Pero hoy he leído esta nota que merece ser divulgada por todos los medios sobre la Tierra. Trata el escrito sobre Mario Benedetti, quien ayer cumplió unos muy respetables ochenta y ocho (88). Y como uno cumple 88 una sola vez en la vida, a modo de tributo reproduzco íntegramente esta semblanza sobre el escritor:

Mario Benedetti vive adrede a sus 88 años

ABN
El 14 de septiembre de 1920, exactamente 88 años atrás, la esposa de Brenno Benedetti, Matilde Farugia, parió un niño en Paso de los Toros, Uruguay. Sus padres lo bautizaron a la usanza italiana con cinco nombres: Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti Farugia. Celebra su cumpleaños con su último libro, Vivir adrede, publicado este año. Una reflexión sobre la vida de los que aman y los que matan; de los que creen en Dios o le dicen 'adiós'; de los que abrazan y de los que oprimen; del condenado a muerte y de aquellos cuya existencia es la condena, para comprobar, a sus 88 años, que todo sigue igual en este 'viejo mundo'. El libro también critica al imperialismo y la globalización, así como la denuncia de la pobreza y la miseria, Benedetti no hace concesiones y continúa siendo el mismo irreverente de siempre A los dos años de edad hizo la primera de sus muchas mudanzas a Tacuarembó. Dos años más tarde, víctima de una estafa, la familia se trasladó a Montevideo, donde inicia sus estudios primarios en el Colegio Alemán de Montevideo. En 1933 ingresa al liceo Miranda de donde su padre lo retira ya que lo obligaban a hacer el saludo nazi, y un año más tarde ingresa a la Escuela Raumsólica de Logosofía. Sus estudios secundarios fueron interrumpidos por problemas económicos y los finalizó de manera libre. Desde los catorce años trabajó en la empresa de repuestos para automóviles Will L. Smith, S.A. En 1945 Benedetti ingresó al equipo de redacción del semanario Marcha, y en 1954 es nombrado director literario. Permaneció en el semanario hasta 1974, cuando fue clausurado por la dictadura de Juan María Bordaberry. Al año siguiente se casa con Luz López Alegre, 'es que casarse con alguien que lleva la luz y la alegría en su nombre parece una buena inversión' dijo sobre su esposa, a la que había conocido desde que eran niños 'tardé 6 años en decírselo y ella un minuto y medio en aceptarlo'. En 1949 participa en el movimiento contra el Tratado Militar con los Estados Unidos en su primera acción como militante y recibió el Premio del Ministerio de Instrucción Pública por su libro de cuentos Esta mañana. En 1964 viaja a Cuba para participar en el jurado del concurso Casa de las Américas. En 1968 participa en el Congreso Cultural de La Habana con la ponencia 'Sobre las relaciones entre el hombre de acción y el intelectual' y se vuelve miembro del Consejo de Dirección de Casa de las Américas, entonces funda y dirige el Centro de Investigaciones literarias de Casa de las Américas, cargo en el cual se mantendría hasta 1971. Junto a miembros del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros, fundó en 1971 el Movimiento de Independientes 26 de Marzo, una agrupación que pasó a formar parte de la coalición de izquierdas Frente Amplio desde sus orígenes. Benedetti fue representante del Movimiento 26 de Marzo en la Mesa Ejecutiva del Frente Amplio desde 1971 a 1973. Tras el golpe de Estado del 27 de junio de 1973 parte al exilio en Argentina. Posteriormente se exiliaría en Perú donde fue detenido, deportado y amnistiado, para luego instalarse en Cuba, en el año 1976. Al año siguiente su periplo lo conduce a España. Durante diez años vivió alejado de su patria y su esposa, quien tuvo que permanecer en Uruguay cuidando de las madres de ambos. En 1980 se traslada a Palma de Mallorca. En 1983 se residencia a Madrid. Vuelve a Uruguay en 1983, iniciando su período de desexilio. A partir de ese momento Benedetti es reconocido mundialmente y empieza una época de homenajes y celebraciones oficiales. El cantautor catalán Joan Manuel Serrat graba el disco El sur también existe, sobre sus poemas; recibe el Premio Jristo Botev de Bulgaria; en Bruselas es galardonado con el premio Llama de Oro de Amnistía Internacional por su novela Primavera con una esquina rota; es condecorado con la Medalla Haydeé Santamaría por el Consejo de Estado de Cuba. Benedetti también recibió el Premio Morosoli de Plata de Literatura, entregado por la Fundación Lolita Rubial, de Minas, Uruguay; junto a otros cincuenta escritores, fue distinguido por el Estado de Chile con la Orden al Mérito Docente y Cultural Gabriela Mistral; el Premio León Felipe, en mención a los valores cívicos del escritor; el premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana; y el I Premio Iberoamericano José Martí, entre infinidad de homenajes. Después del exilio ha sido investido con títulos Doctor honoris causa por diversas universidades, entre ellas la de Alicante, la de La Habana y la de Valladolid. La condecoración de mayor rango que ha recibido el laureado autor es la orden Francisco de Miranda en su Primera Clase, la más alta distinción que otorga Venezuela por aporte a la ciencia, a la educación y al progreso de los pueblos, impuesta en el Paraninfo de la Universidad de la República, en Uruguay en 2007, por el presidente Hugo Chávez, quien calificó a Benedetti como uno de los indispensables: 'Benedetti es uno de los indispensables. Nosotros sigamos su ejemplo, luchemos toda la vida'. En 2004 se presentó un documental sobre la vida y la poesía de Benedetti, titulado 'Mario Benedetti y otras sorpresas'. El documental, escrito y dirigido por Alessandra Mosca, es protagonizado por el mismo autor. Después de la muerte de su esposa, Luz López, el 13 de abril de 2006, se trasladó definitivamente a su residencia en el barrio Centro de Montevideo, Uruguay. Entonces donó parte de su biblioteca personal, al Centro de Estudios Iberoamericanos Mario Benedetti de la Universidad de Alicante. Ha publicado mas de 40 libros y ha sido traducido a 20 idiomas. Su versátil producción literaria abarca todos los géneros, incluso famosas y emblemáticas letras de canciones, y suma más de setenta obras; destacan entre ellas sus recopilaciones poéticas Inventario e Inventario Dos, los cuentos de La muerte y otras sorpresas, Con y sin nostalgia y Geografías; las novelas Gracias por el fuego y Primavera con una esquina rota, sin duda su mejor obra en prosa.
(Segun publicado en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=72729, el presente artículo tiene o debe tener todos sus derechos reservados y se reproduce con la intención de que se lea se conozca o se acuda a su página original)

lunes, 28 de julio de 2008

KO...

“La derrota tiene una dignidad que la ruidosa victoria no merece.” J. L. Borges.
Se dice que en Puerto Rico el deporte nacional es la política. Creo que no es correcto. En nuestro caso la política no es sino otro síntoma de la alocada circunstancia social que nos toca vivir. Es parte de nuestra enfermedad, y ya deberíamos darnos cuenta de cuan poco abona la política al bienestar de la comunidad. Somos un país disfuncional políticamente hablando y no estamos solos. A veces, bajo nuestra egocéntrica locura colectiva imaginamos lo contrario. Pero hasta en eso nos equivocamos. Somos parte de ese grupo de países que no ha podido refinar su proyecto Nacional. Y que conste, no se ha hecho porque falten herramientas.

Ahora bien, cuando hablamos de boxeo, entonces sí podemos precisar sin resquemor que estamos ante el verdadero deporte nacional. Nada apasiona más a un puertorriqueño que una buena reyerta en el cuadrilátero. Una pelea en la que se bate uno de nuestros campeones suele ser un evento casi tan importante como la víspera de un huracán. Dicho lo anterior, creo que la pelea de Miguel Cotto y Antonio Margarito merece un comentario.

De entrada uno debe aceptar que, como buenos puertorriqueños, nadie creería que alguien que se llame Margarito puede ganarle a un campeón boricua. Es parte de nuestra macharranería, pero supongo que el mentado Margarito ha puesto los puntos sobre la “íes”. Si no lo entienden, pregúntenle al amigo Cotto, que anda por ahí y cito, con “más chichones que un saco de cocos.” Gracias a quién: al innombrable, (Margarito, quien más)

Conozco infinidad de personas que abogan por la prohibición absoluta del boxeo, por ser violencia cruda y despiadada. Tienen razón en lo ultimo. No obstante, la gran mayoría de los pueblos practican algún tipo de arte marcial, particularmente los más civilizados. Con todo y el fundamentalismo religioso, sociológico y espiritual que existe, no de ahora, sino de época antidiluviana, llega uno a pensar que quienes proponen la eliminación del boxeo están lejos de conquistar al resto de los aficionados. Es más probable que un negocio millonario sobreviva a sus detractores. Es cuestión de probabilidades. Y si ese fuera el caso, es decir, que prevalecen quienes claman por la abolición del boxeo, de paso, se joden las putas. Por eso digo: es cuestión de probabilidades. Pero volvamos a Cotto vs. Margarito.

Soy un fiel admirador del pugilismo. Voy sin cortapisas en esto: el boxeo me encanta. Encuentro fantástico la habilidad de los boxeadores. Los movimientos, las fintas, la ofensiva y la defensiva. Por eso la contienda entre Cotto y el innombrable fue tan interesante. Durante los seis primeros asaltos Cotto hizo una demostración sofisticada y precisa ante el mexicano. Pero el mexicano resulto tan duro o mas que un cuero de conga, y del séptimo asalto en adelante fue el jalapeño más picante que el orgullo de Caguas haya probado jamás.

De hecho, tengo informacion extraoficial de que un conocidísimo restaurante mexicano no abrió las puertas al público el domingo ante las amenazas cursadas. Estas provenían de un grupo armado local, antes independentista, que ha perdido la inspiración por la lucha nacional, pero conserva intacta su afición al boxeo. Los facinerosos, como diría el generalísimo Creón Molina, amenazaron al manito dueño del restaurante con quemarle el establecimiento y de paso obligarían a la esposa hacer tortillas, pero no de las mexicanas.

Pero de vuelta a lo que nos duele, pude percatarme de algo durante la pelea: Cotto no castigó el cuerpo del rival como acostumbra. Algo me dice que quería noquear al contendor con golpes a la cabeza. Pero Antonio Margarito resultó ser un necio: no se dio por enterado y le aguantó cuanto manotazo le pegaron. Mírenle la cara. Su rostro fue acariciado en grado superlativo. Pero no se dio por vencido. En cambio la ofensiva del nuevo campeón, (sí, el innombrable) consistió en perseguir y golpear donde cayeran sus puños: Cara, hombros, brazos, guantes, cuello, oreja, cabeza, bíceps, antebrazo, ombligo, muslos, cachete, bemba (ahí dio bastante), nariz, culo…en todas partes. Como cuando uno ablanda un bistec, pues. Cotto respondía con combinaciones precisas y técnicamente correctas. Pero aparentemente, el hijo de la gran Tijuana ese, tenía mandíbulas de burro. Margarito aguantó todo lo que le pegaron en la cara, que fue mucho y bueno. Pero, por algún albur divino (que usualmente todos los que vivimos del Rio Grande hacia el sur apodamos cojones) pudo resistir. Y entonces con ese mismo albur (es decir, con los cojones bien puestos) sistemáticamente se dedicó a sembrarle guantazos por todo el cuerpo. Uff. Esos dos últimos asaltos fueron picosos. Fueron dos episodios propios de un interrogatorio zimbabwense. Ni durante el trujillato se repartió tanto coñazo. Tony, como le llaman los amigos, fue el mejor esa noche. Y en el boxeo ser el mejor solo significa algo: doblegar al contrincante a puro golpe. (De ahí que algunos “supremacistas” pidan a gritos la prohibición del deporte). Me pregunto si también exigirían con igual denuedo se proscriba a los políticos.

Si me preguntan a mi, solo me resta decir lo siguiente: Don Emilio E. Huyke solía decir que cuando uno grande bueno se enfrenta a un pequeño bueno, las probabilidades se inclinan a favor del grande bueno. Cotto ha librado solamente seis combates en el peso welter, división de la que se hizo campeón cuando arrebató el titulo a otro boricua, Carlos “El Indio” Quintana, en diciembre del 2006. Es decir, Cotto pelea en la división “welter” hace menos de dos años. En cambio, el nuevo campeón Margarito, pelea en dicha división con bastante éxito desde febrero de 1996. El hombre mide casi seis pies (5’11 1/2”). En otras palabras, el mexicano es un welter muy natural, contrario a nuestro ex campeón cuya estatura es de 5’7”. Ciertamente hay un gran número de boxeadores, peso welter, que hicieron historia en la división a pesar de no contar con una estatura similar a la de Margarito. Pero muchos otros, entre los 5’10” y los 6’00”, se cuentan entre los más demoledores campeones de la historia y fueron extremadamente efectivos en el peso welter. Margarito es más alto y más fuerte que Cotto. Lleva acoplado en el peso welter más de diez años. Creo que la máxima de don Emilio Huyke se repitió con tan mala suerte que el nuestro corrió con la peor parte.
Pero no desesperéis, por toda la logística utilizada en las divisiones esto solo ocurre en el boxeo. Sin embargo, la política, es otra historia.

martes, 22 de julio de 2008

De Angel Gonzalez, por supuesto.

A veces un amor sin rostro se bate con el infinito, aunque la intuición nos lleve a reconocer que se trata de una pendencia espuria.
Supongo que Don Angel González supo de ello hace mucho tiempo y siempre pudo decirlo con toda precisión. Como en este poema breve que lleva por nombre Todo Amor Es Efímero, y que como muchos amores, es tan eterno como puedan ser sus tres versos.

Todo amor es efimero

Ninguna era tan bella como tú
durante aquel fugaz momento en que te amaba:
mi vida entera.

Oscar Wild, digo, Wao.

El libro llegó a mis manos por obra y gracia de mi amigo Reinaldo Pérez. Presagié algo bueno, después de todo, provenía de uno de mis más preclaros colegas.
Luego de leer el obsequio, supe inmediatamente porqué mi estimado donante lucía una curiosa sonrisa al momento de la entrega. Antes, ya él me había hecho referencias al libro, pero como yo desconocía el nombre de su autor, no sabía de qué ni de quién me hablaba. -Aquí te traigo el libro del que te hablé.- me dijo, cuando puso la publicación a mi disposición. Su rostro mostraba el rictus propio del conspirador.

La novela se llama “The Brief Wondrous Life of Oscar Wao” y su autor es Junot Diaz, escritor nacido en República Dominicana y criado en Nueva Jersey. La obra fue galardonada con el premio Pulitzer pero antes también ganó el premio National Book Critics Circle Award. La revista Time tiene la novela en su lista de los Top Ten Fiction Books, del 2008. Nada mal para un antillano emigrante que saboreó por cuenta propia lo que implica y significa ser latino en los Estados Unidos de Norteamérica.

Junot demoró diez años en escribir la obra. La misma se la imaginó mientras perfeccionaba su español en México. Anteriormente había publicado un libro de cuentos, que no conozco pero leeré tan pronto lo encuentre, titulado Drown. Este también atrajo el reconocimiento de miles de lectores.

“The Brief Wondrous Life of Oscar Wao” es la historia de un descendiente de inmigrantes dominicanos -la de su hermana y su madre también- y los vínculos con su país de origen. El relato es una tragicomedia. Eso… una tragicomedia. Tiene momentos hilarantes, y a la misma vez nos enfrenta con esa cornucopia de posibilidades que tiene la vida. Los buenos momentos y los terribles. Queramos o no, de eso se trata la supervivencia, aunque a unos se les haga algo más cómodo.

El asunto es que Oscar, el protagonista, es un chico que sueña en convertirse en el Tolkien dominicano; es lo que en inglés llaman un “nerd”. Sus días están constelados de libros, supervisiones, fantasías creativas, juegos de video y por supuesto… el amor por el que aguarda (o busca) con denuedo. Oscar es proclive a enamorarse a lo adivino y divinamente. Todas y cada una de las mujeres que pasan frente a sus ojos (excluyendo a la progenitora y a su hermana) se convierten en una buena razón para una noche de insomnio. Si solo conquistara a una!

La novela está escrita en un inglés deliciosamente “hispanoamericanizado”, con un salpicado de “spanglish” que da un ritmo particular y creativo a todo el relato. Es una táctica literaria que nos hará reír sin desmerecer un ápice la calidad de la novela. Junot Díaz lleva en las venas esa magia antillana que solo los de acá entendemos, pero ha sabido presentarla a un público anglo magistralmente y con mucho mejor efecto. El mundo literario norteamericano así lo ha reconocido. Es un libro distinto. Léalo.

Actualmente Junot Díaz tiene cuarenta años y es profesor en Massachussets Institute of Technology, (MIT)

viernes, 18 de julio de 2008

Yeap

Todavía,
guardo la prisa de llegar hasta tu casa,
si no has llamado me pregunto qué te pasa,
todavía, vida mía.

Todavía,
guardo un beso y un suspiro para darte,
si me falta no me canso de extrañarte,
todavía, vida mía.

lunes, 7 de julio de 2008

analfabeta

He dejado de leer el periódico. Ahora leo hojas, nubes y olas. Ahora leo la brisa y el arroyo. Descifro el horizonte y trato de comprender al bosque.

jueves, 26 de junio de 2008

Señales por MB

y en el instante en que uno piensa que encontro, de este señor, su poema mas delicioso... aparece este:

SeÑales
En las manos te traigo
viejas señales
son mis manos de ahora
no las de antes

doy lo que puedo
y no tengo vergüenza
del sentimiento

si los sueños y ensueños
son como ritos
el primero que vuelve
siempre es el mismo

salvando muros
se elevan en la tarde
tus pies desnudos

el azar nos ofrece
su doble vía
vos con tus soledades
yo con las mías

y eso tampoco
si habito en tu memoria
no estaré solo

tus miradas insomnes
no dan abasto
dónde quedó tu luna
la de ojos claros

mírame pronto
antes que en un descuido
me vuelva otro

no importa que el paisaje
cambie o se rompa
me alcanza con tus valles
y con tu boca

no me deslumbres
me basta con el cielo
de la costumbre

en mis manos te traigo
viejas señales
son mis manos de ahora
no las de antes

doy lo que puedo
y no tengo vergüenza
del sentimiento

Luna Congelada

Luna congelada
Con esta soledad
alevosa
tranquila
con esta soledad
de sagradas goteras
de lejanos aullidos
de monstruos de silencio
de recuerdos al firme
de luna congelada
de noche para otros
de ojos bien abiertos

con esta soledad
inservible
vacía

se puede algunas veces
entender
el amor.

(mario benedetti)

este poema se llama te espero



Ahhh quien pudiera escribir como este Mario

Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas,
lo sé, sé que no vendrás.

Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
sé que ya no estás.

Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor,
pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
pues sé que no vendrás.

Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá,
yo aquí,
añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
quizás por el resto de nuestras vidas.

Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
y la luna oculta ese sol tan radiante,
me siento sólo, lo sé;
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
y que no estoy allí.

Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.

Mi aire se acaba como agua en el desierto,
mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?,
te preguntarás...
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí,
porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no sólo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo sólo así?
¿Por qué no sólo...?

mario benedetti

viernes, 20 de junio de 2008

UNO



"Uno" de Enrique Santos Discepolo,

Uno busca lleno de esperanzas
el camino que los sueños
prometieron a sus ansias.
Sabe que la lucha es cruel y es mucha,
pero lucha y se desangra
por la fe que lo empecina.
Uno va arrastrándose entre espinas,
y en su afán por dar su amor
sufre y se destroza, hasta entender
que uno se quedo sin corazón.
Precio de castigo que uno entrega
por un beso que no llega
o un amor que lo engañó;
vacío ya de amar y de llorar
tanta traición...

Si yo tuviera el corazón,
el mismo que perdí;
si olvidara a la que ayer
lo destrozó y pudiera amarte...
Me abrazaría a tu ilusión
para llorar tu amor...

Pero Dios te trajo a mi destino
sin pensar que ya es muy tarde
y no sabré cómo quererte.
Déjame que llore como aquél
que sufre en vida la tortura
de llorar su propia muerte.
Buena como eres salvarías
mi esperanza con tu amor.
Uno está tan solo en su dolor...
Uno está tan ciego en su penar...
Pero un frío cruel, que es peor que el odio,
punto muerto de las almas,
tumba horrenda de mi amor,
maldijo para siempre y se robó
toda ilusión...

Si yo tuviera el corazón,
el mismo que perdí;
si olvidara a la que ayer
lo destrozó y pudiera amarte...
Me abrazaría a tu ilusión
para llorar tu amor...

jueves, 19 de junio de 2008

"I cannot discover new oceans unless I have courage to loose sight of the shore"
André Guide

Autor: Constantine Cavafy (Poeta Griego, 1863-1933)


Constantine Cavafy Poeta griego nacido en Alejandría, Egipto, en 1863.
A los siete años de edad, a raíz de la muerte de su padre quien había perdido una inmensa fortuna, su madre se trasladó con la familia a Liverpool donde el poeta estudió hasta los dieciséis años, escribió sus primeros poemas, convirtió el inglés en su segunda lengua y se familiarizó con los escritos de Wilde, Shakespeare, Browning y otros escritores de la época.
Es el poeta más importante de Grecia en el siglo XX, y uno de los líricos más influyentes de la poesía moderna. Su poemas son generalmente concisos, y van desde íntimas evocaciones de figuras literarias y de ambientes referentes a la cultura griega, hasta el carácter moral, los placeres sensuales, la homosexualidad y la nostalgia.
Su obra, "Poemas canónicos", sólo fue publicada después de su muerte, ocurrida en Alejandría en 1933 a la edad de setenta años. ©

(ESTA INFORMACION HA SIDO REPRODUCIDA INTEGRAMENTE DE http://amediavoz.com/cavafy.htm#DESEOS y la propiedad intelectual se reconoce a sus autores)

DESEOS

Como hermosos cuerpos que murieron jóvenes
y fueron sepultados, con lágrimas, en rico mausoleo,
coronados de rosas y con jazmines en los pies,
así son los deseos que pasaron sin realización;
sin que ninguno sobreviviera una noche
de sensual deleite o una mañana de plenilunio

ITACA
Ahora que hacia Itaca partes,
espera que tu camino sea largo,
lleno de aventura, lleno de descubrimientos.
Lestrigones, cíclopes, enfadado Poseidón,
no les tengas temor:
tales cosas no habrán en tu camino
mientras mantengas tus pensamientos altos,
y mientras aquella rara sensación
invada tu espíritu y tu cuerpo.
Lestrigones, cíclopes, incontrolable Poseidón,
no los encontrarás en tu camino
a no ser que tú mismo los traigas dentro de ti,
y a no ser que tú mismo los pongas en frente tuyo.

Espera que tu camino sea largo.
Ojalá que hayan muchas mañanas de verano
en las que con cuanto placer, y con cuanta alegría
entres a puertos que nunca antes vistes.
Ojalá que te detengas en postas fenicias
a comprar mercancía fina,
concha de perla y coral, ámbar y ébano,
sensuales perfumes de todo tipo,
tantos de aquellos como tu gustes.
Y ojalá que visites muchas ciudades egipcias
y que aprendas, y que continúes aprendiendo
de aquellos que realmente saben.

A Itaca en tu mente siempre mantén,
que ahí arribar es tu destino.
Pero tu viaje no apresures,
es mejor si éste dura muchos años,
y que seas viejo cuando a aquella isla tú llegues,
enriquecido por lo que aprendiste en el camino,
y sin esperar encontrar riqueza en Itaca.

Itaca te dio este viaje maravilloso.
Sin ella tú nunca hubieras partido,
ella ya no tiene nada más que ofrecerte.
Y si muy pobre la encuentras, Itaca no te habrá engañado.
Porque con la sabiduría que habrás adquirido,
y con toda la experiencia que habrás acumulado,
comprenderás entonces cual es el verdadero
significado de estas Itacas.