jueves, 26 de junio de 2008
Luna Congelada
Con esta soledad
alevosa
tranquila
con esta soledad
de sagradas goteras
de lejanos aullidos
de monstruos de silencio
de recuerdos al firme
de luna congelada
de noche para otros
de ojos bien abiertos
con esta soledad
inservible
vacía
se puede algunas veces
entender
el amor.
(mario benedetti)
este poema se llama te espero

Ahhh quien pudiera escribir como este Mario
Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas,
lo sé, sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
sé que ya no estás.
Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor,
pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
pues sé que no vendrás.
Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá,
yo aquí,
añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
quizás por el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
y la luna oculta ese sol tan radiante,
me siento sólo, lo sé;
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
y que no estoy allí.
Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.
Mi aire se acaba como agua en el desierto,
mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?,
te preguntarás...
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí,
porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no sólo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo sólo así?
¿Por qué no sólo...?
mario benedetti
viernes, 20 de junio de 2008
UNO
"Uno" de Enrique Santos Discepolo,
Uno busca lleno de esperanzas
el camino que los sueños
prometieron a sus ansias.
Sabe que la lucha es cruel y es mucha,
pero lucha y se desangra
por la fe que lo empecina.
Uno va arrastrándose entre espinas,
y en su afán por dar su amor
sufre y se destroza, hasta entender
que uno se quedo sin corazón.
Precio de castigo que uno entrega
por un beso que no llega
o un amor que lo engañó;
vacío ya de amar y de llorar
tanta traición...
Si yo tuviera el corazón,
el mismo que perdí;
si olvidara a la que ayer
lo destrozó y pudiera amarte...
Me abrazaría a tu ilusión
para llorar tu amor...
Pero Dios te trajo a mi destino
sin pensar que ya es muy tarde
y no sabré cómo quererte.
Déjame que llore como aquél
que sufre en vida la tortura
de llorar su propia muerte.
Buena como eres salvarías
mi esperanza con tu amor.
Uno está tan solo en su dolor...
Uno está tan ciego en su penar...
Pero un frío cruel, que es peor que el odio,
punto muerto de las almas,
tumba horrenda de mi amor,
maldijo para siempre y se robó
toda ilusión...
Si yo tuviera el corazón,
el mismo que perdí;
si olvidara a la que ayer
lo destrozó y pudiera amarte...
Me abrazaría a tu ilusión
para llorar tu amor...
jueves, 19 de junio de 2008
Autor: Constantine Cavafy (Poeta Griego, 1863-1933)
Constantine Cavafy Poeta griego nacido en Alejandría, Egipto, en 1863.
A los siete años de edad, a raíz de la muerte de su padre quien había perdido una inmensa fortuna, su madre se trasladó con la familia a Liverpool donde el poeta estudió hasta los dieciséis años, escribió sus primeros poemas, convirtió el inglés en su segunda lengua y se familiarizó con los escritos de Wilde, Shakespeare, Browning y otros escritores de la época.
Es el poeta más importante de Grecia en el siglo XX, y uno de los líricos más influyentes de la poesía moderna. Su poemas son generalmente concisos, y van desde íntimas evocaciones de figuras literarias y de ambientes referentes a la cultura griega, hasta el carácter moral, los placeres sensuales, la homosexualidad y la nostalgia.
Su obra, "Poemas canónicos", sólo fue publicada después de su muerte, ocurrida en Alejandría en 1933 a la edad de setenta años. ©
(ESTA INFORMACION HA SIDO REPRODUCIDA INTEGRAMENTE DE http://amediavoz.com/cavafy.htm#DESEOS y la propiedad intelectual se reconoce a sus autores)
DESEOS
Como hermosos cuerpos que murieron jóvenes
y fueron sepultados, con lágrimas, en rico mausoleo,
coronados de rosas y con jazmines en los pies,
así son los deseos que pasaron sin realización;
sin que ninguno sobreviviera una noche
de sensual deleite o una mañana de plenilunio
ITACA
Ahora que hacia Itaca partes,
espera que tu camino sea largo,
lleno de aventura, lleno de descubrimientos.
Lestrigones, cíclopes, enfadado Poseidón,
no les tengas temor:
tales cosas no habrán en tu camino
mientras mantengas tus pensamientos altos,
y mientras aquella rara sensación
invada tu espíritu y tu cuerpo.
Lestrigones, cíclopes, incontrolable Poseidón,
no los encontrarás en tu camino
a no ser que tú mismo los traigas dentro de ti,
y a no ser que tú mismo los pongas en frente tuyo.
Espera que tu camino sea largo.
Ojalá que hayan muchas mañanas de verano
en las que con cuanto placer, y con cuanta alegría
entres a puertos que nunca antes vistes.
Ojalá que te detengas en postas fenicias
a comprar mercancía fina,
concha de perla y coral, ámbar y ébano,
sensuales perfumes de todo tipo,
tantos de aquellos como tu gustes.
Y ojalá que visites muchas ciudades egipcias
y que aprendas, y que continúes aprendiendo
de aquellos que realmente saben.
A Itaca en tu mente siempre mantén,
que ahí arribar es tu destino.
Pero tu viaje no apresures,
es mejor si éste dura muchos años,
y que seas viejo cuando a aquella isla tú llegues,
enriquecido por lo que aprendiste en el camino,
y sin esperar encontrar riqueza en Itaca.
Itaca te dio este viaje maravilloso.
Sin ella tú nunca hubieras partido,
ella ya no tiene nada más que ofrecerte.
Y si muy pobre la encuentras, Itaca no te habrá engañado.
Porque con la sabiduría que habrás adquirido,
y con toda la experiencia que habrás acumulado,
comprenderás entonces cual es el verdadero
significado de estas Itacas.
lunes, 16 de junio de 2008
Citas
Si me dijeran pide un deseo,
preferiría un rabo de nube
que se llevara lo feo
y nos dejara el querube,
un barredor de tristezas,
un aguacero en venganza,
que cuando escampe parezca
nuestra esperanza;
"Silvio Rodriguez en ocasión del bloqueo naval a Cuba, 1981"
viernes, 13 de junio de 2008
jueves, 12 de junio de 2008
Proverbio Burundés
DESFILE CINCUENTA-ONU
Dos millones de boricuas fueron al desfile. Apretaditos, brillosos, sudorosos, olorositos a sobaco tropical. Con los tules puestos. Acepillaitos. Pelfumaos hasta las teleras. Los más dandis. Mujeres en leggins con las nalgas a relieve y el pelo colorao achiote. Frases autóctonas de nuestra puertorriqueñidad por doquier: Ay bendito….
Macharranes en mahones y camisilla, con moscas en la barbilla, tatuajes en los brazos, cerveza en mano y suficiente grasa en el abdomen como para hacer trampa en un ayuno.
Rubios, negros, mulatos, achinados, piel canela, pelo rizo, lacio, canos. Mil rostros tapizados del verdor de nuestras montañas, con mancha de plátano, salpicados de salitre y contagiados con jaguaryú. Los nuevos ricos, de pueltorico. El político que se percibe amado. Indígenas, indigentes y decentes. Crisol criollísimo y mampara de la verdadera identidad.
La parada número cincuenta y uno. Cuarenta cuadras de fiesta por la Quinta. Suenan las congas que saben a salsa y los barriles con ritmo de plena. Risas simpáticas y miradas de reojo tras el accidental tropezón. La carcajada genuina. Las hembras bien puestas con más curvas que la piquiña. Damas en tacos, tropiezan poquito a poco y aguantan cuanto chino dan los machos de Boriquén. Autóctonas expresiónes como las flores de orilla: Ave Maria!, Puñeta!; Tirate cabrón, que esta llanito!; cien grados de temperatura y el olor a cuchifrito se mezcla con las colonias de Avon. Que jodío calol ; Oye Wi, Tito tiene aquello pa’ ti. No me vaya a dejal. Si ajá… mere pescau! Con el permiso, con el permiso; coño no empujen; no te cueles cabrón! Mera, siéntate!. Que hostia!; Tito, Tito, Tito… ¿qué carajo Tito? Ese se retiró! Ahora es Juanma! Juanma! Juanma! Juanma! Ahí viene la Comay muchachos! Tíralo al medio Comay! Tiene un pejo que me preste?
Un día después, varias manzanas más abajo, exactamente en la Primera Avenida, entre la calle Cuarenta y Dos y la Cuarenta y Ocho, en una estructura de treinta y ocho pisos y quinientos cuarenta y cuatro pies, obra diseñada por Le Corbusier, hay otra clase de fiesta. Pocos invitados; no menos pintorescos. Es el reclamo del gobernador de Puerto Rico, ante las Naciones Unidas, de mayor soberanía para la colonia más antigua –y feliz- del hemisferio. Al reclamo asiste muy poca gente. Aquellos que sobrevivieron la resaca del día anterior deambulan como zombis bien pagos ante un organismo internacional de mucho peso. Si tan solo los dos millones de boricuas estuvieran allí. El mismo organismo que advirtió a George Bush sobre la invasión a Irak. Y nuevamente, el organismo de treinta y ocho pisos de historias, emite una resolución. Todo tinta, todo papel y a tono con aquella otra declaración sobre la concesión de la independencia de los países y pueblos coloniales, contenida en la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General, de 14 de diciembre de 1960; y con la pertinencia que pueda tener que ya se cumplen ciento dieciocho años de la invasión a Borinquen por los norteamericanos. La determinación del ingente organismo es: mantener la cuestión de Puerto Rico bajo examen continuo.
Supongo que en Casa Blanca están muy preocupados. No por la resolución de la ONU, sino por los dos millones de boricuas que tienen ganas de permanecer bajo fiesta continua en la isla de Manhattan, per secula seculorum.
miércoles, 4 de junio de 2008
Un Santo Músico

De chico, su padre lo encontraba en los cabarets. De allí lo sacaban a tirón de oreja. Menos mal que no se las arrancaron porque de otro modo el Maestro Aldemaro Romero, que en aquel entonces tenía trece años, quizás no hubiera disfrutado el oído que como músico le llevó, no solo a los caberets, sino a las mejores salas del mundo, como pianista, compositor y como director de las orquestas de mayor prestigio musical en el planeta. Romero era autodidacta. Como decía el propio maestro: “el que tiene talento, lo tiene para todo”.
Aldemaro murió en septiembre de 2007. Lamento haber conocido su nombre y apellido hace menos de un año, aunque su música ha estado conmigo casi toda mi vida. Por eso, estas letras.
El Maestro nació en Venezuela, en la ciudad de Valencia, lugar en que alguna vez viví. Ya para entonces, auque inmensa para mi, la patria Venezuela era chica para Aldemaro.
En Rusia fue agasajado con “El Premio de la Paz”, concedido por los intelectuales soviéticos, en atención a la música compuesta para una obra cinematográfica sobre Simón Bolívar. Y me pregunto, quién más sino él.
http://www.venelogia.com/archivos/1962/
martes, 3 de junio de 2008
como el mar
lunes, 2 de junio de 2008
Seneca
Love is never lost. If not reciprocated, it will flow back and soften and purify the heart.
W. Irving
A veces desearía desdoblarme como propone Hugh Everett. Así tendría la certeza de que, aunque en un mundo paralelo ajeno a la realidad impuesta, existe la más robusta probabilidad de que la vida discurre como alguna vez la soñé.
Primarias en Puerto Rico
Antes hubo primarias, hace 20 años. No creo que después de dicha participación PR influenciara en modo alguno dentro de la política norteamericana. Nuestros males y pesares, nuestros gustos y disgustos, permanecen iguales, salvo uno que otro incremento en la inconformidad. Menos progreso; retardación política y una tara en el servicio público.
Supongo que lo que aumenta es la esfera de influencia a nivel personal. Aquellos que con la bulla agitan a los votantes para que al final de cuentas, den su voto a un candidato en particular. Fuera de ello, no creo que Hillary u Obama, promuevan una dádiva particular para nuestros más necesitados. No creo que se acuerden de otra cosa que no sea los rostros de quienes, prosternados, le rinden cuentas de los donativos con los que de algún modo compran su salvación. Por lo pronto, ganó la rubia.
sábado, 17 de mayo de 2008
El mejor amigo del hambre, digo, del hombre.

Fido, aterrorizado, devora sus uñas. Lassie cambió su peinado para que no lo reconozcan. Laica, la perra cosmonauta rusa, hizo bien en no regresar jamás.
Dice una noticia de la agencia EFE, que en la ciudad de Phom Penh los perros desaparecen. No, no se han ido al festival de Cannes. Se los roban con un propósito muy noble: alimentar a la población.
El periódico reproduce la noticia decantada, evidentemente, hacia el flanco emocional. Obvia decisión cuando consideramos que un perro, como mascota, se convierte en un miembro más de la familia. Evidente por demás si la noticia exuda morbo.
Pero el periódico que publicó el nuevo menú de las fondas en Phom Penh, quizás debió considerar que dos mil millones seiscientas mil personas de todo el mundo gastan hasta el ochenta por ciento de sus ingresos en alimentos. Millones de personas no tienen dinero para comer. Es, como diría una tía mía, una vida de perros.
Por estas latitudes, no deja de ser una tragedia que alguien decida tragarse a Dino, a Benji o Rintintin. Sin embargo, el aumento de precios de los alimentos, ficticio o real, hace mella entre más de dos terceras partes de la población mundial. Me temo que países desarrollados mantienen un control y monopolio en la producción de alimentos básicos. Comer o no comer, y qué comer: he ahí el dilema.
Acá donde vivo, tal parece que el mal del hambre se hubiera conjurado. Los periódicos hacen referencia al precio de los alimentos como algo cotidiano sin enfatizar que el equilibrio de la vida es frágil. Y que cuando ese equilibrio nos favorece, es a costa de que otros sufran lo peor. Vivimos como si fuera imposible padecer una hambruna. Vemos con horror que alguien se coma a Snoopy.
Esa alocada arrogancia es peligrosa, sobre todo, si la información que trabajan los medios de comunicación raya en lo escandalosamente frívolo. Nuestro periodismo, en su gran mayoría, se abstrae de la información útil y enriquecedora. Esa que nos guía en la oscuridad. La que nos hace mejores personas. Las que nos lleva, en muchos casos, a actuar. La que imparte cultura y nos hace más humanos.
Por el contrario, se complace nuestra prensa en el velo de la señorita debutante y en la promesa repetida y poco ingeniosa del político de siempre; o en la artista que perdió su trabajo cuando se fue a maquillar o por supuesto, en el chino que devora canes.
En esta libertad de prensa que diariamente nos deja en el limbo de la idiotez, es preciso mencionar que los alimentos alrededor del mundo, por la razón que sea, han aumentado en un ochenta y tres por ciento. Los lácteos un 48%; los cereales un 88%; aceites y grasas 106%; el trigo 181%. El arroz, que hace un año se vendía a trescientos veintitrés dólares la tonelada, hoy se paga a mil dólares. La tendencia se mantendrá hasta el año dos mil quince. Se hace urgente un plan para que los alimentos no sean una aterradora necesidad y mucho menos una prenda de lujo.
La noticia es que en el mundo los hambrientos serán más. Que las potencias productoras de alimentos, a pesar de que los producen en proporciones maltusianas juegan al negocio y a la riqueza. Si los pueblos como el nuestro no toman previsiones, podrá leer en uno de esos panfletos cotidianos un nuevo titular:
el que tenga hambre, que se compre un perro.
jueves, 8 de mayo de 2008
Jardín Sereno.

El infierno está en la Tierra. De indefinida topografía y geografía irregular, deambula entre vegas y cantones y hasta en el mismo paraíso. Puede estar en ningún lugar, en uno o en todos a la vez. No lo visitamos. Llega ya con precisión quirúrgica y solo cuando ha partido, nos damos cuenta que estuvimos en el. Nos damos cuenta no en la despedida sino en ese miserable presente que nos deja para siempre.
Benny Ocasio estuvo recientemente en el infierno. El muy rastrero disfrazado de gente le birló su hija.
Y pensar que con todo el amor del padre benefactor, allá fue Benny a comprarle una casa a su niña. El hogar seguro, el castillo para su princesa. Un piso cuyo rubro denominador conquistó a todos antes que cualquier consideración: Jardín Sereno.
En ese serenísimo aposento, sedicioso como siempre, el infierno se asomó para deleitarse en el estrago. El ujier seleccionado encontró suficiente filo sin remordimientos. Abrió los surcos y mostró el camino hacia el averno. La imperfección de su crimen atroz, dejo una vereda de sangre, conducente hacia el irremediable dolor. Luego ese infierno se marchó. A otra tierra, a otro campo, a otro jardín sereno. Benny en lo sucesivo, vivirá el eterno presente del devastador “por qué”.
sábado, 3 de mayo de 2008
Trucha
Caviló sobre esos sentimientos encontrados. No había paradigma que definiera el amor que sentía. Pero tampoco existía experiencia personal que le ayudara a encarar los obstáculos que hacían improbable la relación.Había encontrado al amor de su vida, y a la misma vez, había dado con un amor imposible. Quería llamarla a gritos; abrazarla fuerte; tenerla entre sus brazos y hasta de ella, recibir una caricia. En más de una ocasión, insomne, las cuchilladas de la soledad lo acribillaban. Herido en el sentimiento, la buscaba. Recordó haberse dicho que la esperaría toda la vida.
Salió a media noche. El instinto le anticipó que no dormiría. Con las manos en los bolsillos se desplazó a través de una noche húmeda. Solo algo llevaba en la cabeza: Ella. Podía dibujar su rostro, sentir su olor, escuchar su voz, oír su risa. Mas sabía que todo aquello quedaba solo en la imaginación. El ardid de las emociones y el demonio del amor. Una amor solitario, una amor único. Viaje de ida, nunca de vuelta.
En verdad no había risa, ni voz ronca, ni olor. No había nada. Solo instantes esporádicos con los que construyó un entramado de ilusiones que se venían abajo después de cada excusa y con cada explicación.
Caminó triste por una acera que se hacía muy larga. Una vez más se preguntó si aquella mujer era su único y verdadero amor. ¿Habrá tal cosa?
Mientras la pregunta retumbaba en todo su pecho, al cabo de un rato divisó la tenue luz de una cantina. Sintió sed. Hubiera dado cualquier cosa por compartir aquel instante con la mujer que lo trasnochaba. Su único y verdadero amor y a la misma vez, un amor imposible. Que desdicha, que desgracia.
Entró al establecimiento con la cabeza baja y los ojos con ganas de llorar. Un anciano tocaba un saxofón. Buscó una mesita anónima. Con la mirada perdida en lejanías interrumpidas, volvió a imaginarla. Siempre ella, tarde, día y noche. ¿Por qué? Con cada visión un ardor en el pecho. De nuevo y como siempre, hilvanando recuerdos.
Un mesero joven, estudiante seguramente, se acercó y le preguntó si quería beber algo.
-Coca Cola Zero- dijo con desgano pero con una sonrisa cortés. El mesero dio media vuelta. El lo siguió con la mirada hasta perderlo de vista. Sus ojos aguados encontraron al sabio saxofonista. Rostro de niño viejo. Platinado el cabello, blancas sus cejas y barbilla de nieve.
Volvió a recordarla y todo comenzó de nuevo. En verdad, y aunque doliera, lo único que deseaba, era pensar en Ella.
La noria de su mente renovó las soledades mientras el mesero regresaba inadvertidamente con una lata de soda en la mano. El viejo insuflaba notas al instrumento. El sonido del saxo. Parónimo de sexo. Hacía tiempo que no lo escuchaba. Sin saber porqué le vino a la mente la palabra “trucha”. Levantó la vista y mantuvo la misma sonrisa para recibir al camarero. Este le dijo: “Tienes suerte, es la única que quedaba”.
jueves, 1 de mayo de 2008
miércoles, 30 de abril de 2008
Dos rafagas y una película
No le di mayor importancia a las ráfagas. Así que mantuve el volumen del televisor lo suficientemente alto como para recrear fielmente el ambiente del film. Miraba la película con mucho interés. El diálogo, la cinematografía, la edición y las actuaciones eran excelentes. Russell Crowe caracterizaba a Ben Wade: la maldad con guantes de seda y cara de ángel. Christian Bale, encarnaba a Dan Evans. Un terco ranchero con todas las de perder. La cinta es realmente una buena pieza del género western. Los conflictos que entraña son también magistralmente trabajados: el sentido del deber, la realización personal, el bien el mal, lo pragmático versus lo idealista; la realidad y la fantasía también tienen su espacio y son tratadas.
Pero a pesar de ver lo que ocurría en la pantalla, la memoria de las dos ráfagas regresó. Tatatatatatatatá Tatatatatatatatá … ta…ta…ta. Una ametralladora sin lugar a dudas. Luego tres disparos.
En el televisor un jinete corría a la par de una diligencia. Desde la diligencia un avejentado Peter Fonda caracterizaba a un veteranísimo escolta. Con una escopeta recortada y con su mirada de águila, perfeccionada por la magia de Hollywood, Fonda apuntó y le disparó al jinete que corría paralelo a su carruaje. Era un delincuente el del caballo: la maniquea propuesta de los buenos Westerns. El jinete bandido llevaba en sus alforjas varios cartuchos de dinamita. Peter Fonda, viejo como estaba, y con todo el movimiento de la carlinga arrastrada por caballos pudo percatarse de la explosiva carga. Fue entonces que con la escopeta recortada disparó hacia la alforja y la magia de la postproducción nos brindó una desagradable carnicería en la que tanto el jinete como el caballo se volvieron trizas.
Tatatatatatatatá Tatatatatatatatá … ta…ta…ta. Volvió el recuerdo de la secuencia ruidosa. Tarde me di cuenta que los disparos tuvieron un blanco. No los de la película. Sali al balcón y miré hacia un puesto de gasolina. Había un hilo de sangre fresco y visible que pude divisar con unos binoculares. Un ser humano tendido. Joven, sin vida. Patrullas a destiempo. Curiosos por doquier. Y luego, decenas de cartoncitos a dos aguas, numerados, cubriendo todos los casquillos que formarían parte de una evidencia que quizás nunca sería presentada en corte.
En la película 3:10 to Yuma seguían el bien y el mal repartiendo suerte a pólvora y plomo. Su escenario se llenó de cadáveres. Parecía un cuento de hadas.
domingo, 30 de marzo de 2008
El Baquiné de A.A.V.
Poco a poco el país dejó caer sus brazos y comenzó a prestar oreja. En cafetines, guarderías, oficinas y juzgados, todos comentaban la noticia.
Atletas, vagos, sirvientas y ejecutivos intercambiaban comentarios. Los restaurantes, no tan llenos como en otras épocas, mantenían el zumbido que ocasiona el murmullo por lo bajo. En las calles no faltó la estruendosa percusión. Enormes altoparlantes negros divulgaban música con lemas de campaña y acentuaron con tono boricua, autóctono, con folclor a “troche y moche”, nuestra más reciente tragedia pública. La oposición hacía el máximo por aparentar sosiego y no la algarabía que les hacía bailar de encanto. Poco faltó para convertir el día en otra festiva efeméride nacional.
Ciudadanos con sonrisas; compatriotas asombrados. Hubo lágrimas y bromas pesadas. Hubo quien tuvo razón para allegarse a la botella y atragantarse de ron. “Persecución política” gritan; “que renuncie” exigen. Acusación selectiva, intromisión imperdonable. Que corran los verdes, que no paren aunque sean federales. El reino de este mundo tiene garras de pájaro.
Todo un país sacudido por la noticia. Políticos aturdidos y asilvestrados. Pero a la misma vez, con una razón para la bulla; las muestras de solidaridad con vivas y hurras, barahúnda feliz y a la misma vez inconsolable. Mil interrogantes, mil respuestas y tres millones de imprecisiones. El juicio contra el “gobe”; el listo, el estratega, el corrupto, el honesto, el buen amigo, el enemigo del pueblo, el hombre de familia, el bellaco disimulado, el de los trajes caros. El daña ropa. Todo a la vez porque es un hombre alto en un cuerpo de baja estatura. Del otro lado el pliego acusatorio del imperio. ¿Y qué si es cierto lo que le imputan?
Dos días de expectativas como quien espera un cometa. Caras adustas, largas caras felices, ceños fruncidos y sonrisas a flor de labio. La oportunidad y la incertidumbre; la lealtad y la traición; el fuerte está bajo acecho y la última gran batalla a punto de exhibirse en la arena está. Conferencias de prensa en cada esquina; conspiradores en cada rincón. Analistas, no de sistemas, no de economía, analistas impúdicos. Pura desvergüenza en medio de una desesperación que como siempre entre nuestra gente es pasajera. Un dato adicional a la larga lista de eventos que nos arroban por setenta y dos horas y luego quedan rezagados en la memoria y que con toda seguridad volveremos a repetir con distinto nombre y ropaje.
Es el vudú de los federales. Agujas entre ceja y ceja. Y el tambor nuestro con bomba y plena, como el mensaje en un bosque de concreto. Hay que expiar pecados en esta colonia nuestra. Sin fiesta del té en Boston. Sin Power en las cortes. Una romería de contrastes. Es el baquiné de nuestro gobernador.
sábado, 22 de marzo de 2008
La Obsesión como remedio.
“Si viajo en globo, prefiero que sea contigo. Lo mismo, si en un submarino o en un zeppelín. Contigo en el pensamiento y en el eufemismo. Quiero que nunca te vayas y que vuelvas siempre. Sin ti, quiero contigo. Quiero al fresco de tu sombra y al calor de tu luz.
Entre sábanas, contigo. Contigo un chocolate o un mordisco. Contigo aburrirme a morir, pero contigo feliz. En la sima, en la cima y en la suma. Contigo.
Y si insistes en partir, contigo llévame.”
M. A.
Diario del que extraña
Acostado, a oscuras, delineo el mundo que debió ser. Iluso e ilusionado. A veces, enciendo la luz y tomo algún libro. Comienzo a leerlo sin apetito, como quien desea olvidar la mala racha. Logro evadir al avasallador recuerdo, aunque no por mucho tiempo. Entro en un ligero sopor… me estoy yendo. Cuando el libro se desprende de mis manos, y el ruido que provoca su caída me despierta, la noche da vueltas al reloj de arena y todo empieza de nuevo.
viernes, 21 de marzo de 2008
jueves, 20 de marzo de 2008
¿Por qué?
Hay una página con referencias que llevan a comprender los porqués más amargos. Yo que me empeño en buscar consuelo en las palabras, solo hallo el mismo desengaño. Aun así, oculto mi tristeza con dichos felices y acciones burlescas. Procuro un poco de alivio y resto brusquedad al delirio que más me agobia de un tiempo a esta parte. Busco enterrar la felicidad frugal, pasajera y espuria. La de los pactos inconclusos y el lisonjeo a medias. Apaciento las ovejas de mi rabia con el análisis frío de la razón y el cálculo. Pero confieso que al final, siempre me equivoco en ese ajuste de cuentas. Entonces releo versos como si fueran las fórmulas que desentrañan la solución al problema.
Y resurge mi pregunta más agria:
Borges escribió:
Entre mi amor y yo han de levantarse trescientas noches como trescientas paredes y el mar será una magia entre nosotros. No habrá sino recuerdos. Oh tardes merecidas por la pena, noches esperanzadas de mirarte, campos de mi camino, firmamento que estoy viendo y perdiendo... Definitiva como un mármol entristecerá tu ausencia otras tardes.
Cortázar preguntó:
Dime por qué todavía te deseo, por qué tu nombre vuelve como el hacha a la herida en una amarga visitación de la medianoche, a la vera de un campo funerario donde larvas se multiplican húmedas babas, recuento interminable de torpezas, dime desde esa nada donde ahora te atrincheras, dime por qué me basta componer un mecanismo elemental de sílabas, discar en el cogollo de la niebla las cifras de tu nombre para que solitariamenteme agobie la esperanza de una menuda migración de dedos por mi pelo, de una fragancia donde habita el musgo. De un silencio más fogoso que todas las vigilias.
Octavio Paz suplicó:
Arde, furor oculto, ceniza que enloquece, arde invisible, arde como el mar impotente engendra nubes, olas como el rencor y espumas pétreas. Entre mis huesos delirantes, arde; arde dentro del aire hueco, horno invisible y puro; arde como arde el tiempo, como camina el tiempo entre la muerte, con sus mismas pisadas y su aliento; arde como la soledad que te devora, arde en ti mismo, ardor sin llama, soledad sin imagen, sed sin labios. Para acabar con todo, oh mundo seco, para acabar con todo.
domingo, 16 de marzo de 2008
Fuegos Artificiales
-Aquí vive la doctora?- preguntaron mientras sus miradas ponían en duda mi propia existencia.
Asentí y fui en busca de mi madre de 72 años, a quien nunca había visto trabajar tanto como ahora, cuando disfruta de su jubilación.
-Se nos fue; creo que se nos fue- dijo una de las damas. Fiel a su juramento de Hipócrates mi madre buscó su estetoscopio con el fin de confirmar el deceso.
La doctora ya me había anticipado que “la parca” rondaba por la comunidad y que seguramente se presentaría de un momento a otro con su afilada guadaña a reclamar lo suyo. En efecto lo hizo.
El fallecido era alguien que alguna vez conocí por razón de vecindad, años atrás. Cuando hablamos por primera vez tuve la sensación de que el finado aguardaba por esta visita desde hacía tiempo. Sin temor y satisfecho con lo vivido.
Recordé como se sonreía cuando me veía; su sonrisa constituía una invitación irresistible a platicar. Inventarié las conversaciones que sostuve con el ahora difunto. Supe que fue un hombre que tomó riesgos y vivió con intensidad. Me narró sus peripecias en un pasado a décadas de distancia. Fotógrafo de la armada; vendedor de joyas y de cuanto le permitiera acumular riqueza. Bebedor consuetudinario y valiente. Fumador empedernido y decidido. Bohemio feroz. Me habló de sus amores perdidos y de la compañera que le domesticó su lado salvaje. Nadie hubiera pensado todo lo que vivió el hombre que pasó varios días en coma, antes de la partida definitiva. Gustaba de recordar su pasado. Sentía nostalgia por lo vivido y resignación ante lo inevitable. Se fue, eso es todo. Estoy seguro que su fallecimiento no fue a causa de correr ningún riesgo ni por haberse gozado la vida. Se fue porque llegó al final de su periplo.
La corroboración de su fallecimiento me llevó a pensar sobre la fragilidad de nuestra existencia. De lo minúsculo que somos en el universo, y de lo poco que se afecta el mundo con nuestra partida. De la indiferencia del cosmos. Pero también pensé en el imaginado equilibrio que se logra cuando comprendemos que somos importantes para alguien y cuando alguien lo es para nosotros. Esa sensación de propósito que al final de cuentas, nos creemos y nos motiva seguir viviendo.
Pensé en ese viaje que es la vida particular de cada uno; los recuerdos que acumulamos; las huellas que quedan. Pensé en las acciones paralelas que conforman esa misma existencia; las que dejan unos e inician otros. De las que nunca nos damos cuenta; las que no convergen ni se cruzan; las que añoramos por saber que existen, pero por alguna maldita razón nos son vedadas; y las que en algún momento se unieron y luego siguieron rutas y destinos distintos, porque no había remedio o no tuvimos el coraje de remediar.
Miré por el balcón del apartamento; me dieron ganas de fumar pero recordé que llevo una cruzada contra el cigarrillo que a veces pierdo. Desde la altura, contemplé la llanura de luces; la ciudad palpitante, ruidosa y viva. Reluciente. Sentí la presencia de miles de almas que continúan con sus vidas. Ajenos a la partida de unos, ensimismados en su propia existencia. Nada de malo en ello. Es nuestra naturaleza. De pronto comenzaron unos fuegos artificiales de mil colores y luces. Rasguños pigmentados en el semblante de la noche. Formas felices en el cielo; destellos sobre ese fondo violeta del infinito con lunares brillantes y dispersos. Celebré la vida del conocido que partió. Le dispensé el respeto con algún silencio. Quise pensar que los fuegos artificiales eran una despedida digna para un buen hombre. Y me dí cuenta que la vida y la muerte ocurren siempre ahora mismo.
martes, 26 de febrero de 2008
Amnesia
Esa visita inoportuna
Después de las doce. Antes de las seis. A esa hora llega. Se enclava en medio de tu mente. Como el imprudente que permanece en el centro de la sala, a pesar de suplicarle que se marche.
Tienta la conciencia e inicia el desgrane de ideas. Te conversa e interroga.
Con una magia cósmica retrasa las manecillas del reloj. Es su mejor tortura. La que con mayor encono inflige. Buscas los remedios, las curas, los conjuros y nada lo espanta. Los párpados quedan perplejos. La boca se te seca. Y a ratos miras fijamente en una oscuridad donde poco alcanzas ver. El inventario de sonidos es corto. Tu respiración, alguno que otro coche, tus parpados, las vísceras hambrientas y a veces los latidos del corazón. Vuelves tu cuerpo hacia un flanco. Vuelves tu cuerpo hacia el otro. El ombligo recorre cuatro puntos cardinales y todas las latitudes de la cama. Estás solo. Solo con Insomnio. Solo los dos. Solo uno.
lunes, 25 de febrero de 2008
Esos Amores
Las locuras que hacen los enamorados no conocen latitudes. Es comprensible entonces entender porqué la cinta, que orgullosamente podemos llamar puertorriqueña, fue recibida con beneplácito por públicos de varios festivales internacionales, aun aquellos donde el castellano no es el primer idioma Otro atino de la película es que presenta la identidad boricua sin necesidad de blanquear su idiosincrasia. Ya era hora de presentarnos al mundo como somos. Solo así podemos reflexionar y llegar a lo que queramos ser.
Hay drama y comedia en Maldeamores. El drama proviene de ese sentimiento visceral que denominamos amor; y la comedia, de la atolondrada conducta que nos provoca. Así de elemental y universal es la propuesta. En Maldeamores una serie de personajes protagonizan cuatro historias de afección. Y las locuras que acarrea el estar enamorado sea del modo que sea independientemente de la edad. Desde un maniaco depresivo que se enamora a lo adivino de una chofer de autobús hasta una pareja que aparenta amarse a fuerza de incomprensión. Entre los dos extremos hay dos historias adicionales: de los preadolescentes que coquetean con las cosquillas del enamoramiento en una ingenua y dulce experimentación y la de un amor furtivo que todo lo deshace.
La película tiene mucho prestado de otros filmes exitosos en una exquisita síntesis de estilo propio. Carlos Ruiz Ruiz dirige la película. Su hermano Luis la produce y la esposa y cuñada respectivamente, M. Pérez, codirige y edita. El ojo fílmico es de PJ López. El productor ejecutivo es Benicio del Toro. En esta película el amor por el proyecto se siente a leguas. Es refrescante, sabrosa y muy puertorriqueña. Patrocínela, no se arrepentirá.
jueves, 21 de febrero de 2008
Cita citable
Oscar Wilde 1854-1900
Más disparatado que nunca.
lunes, 18 de febrero de 2008
Un dia como hoy
Solo por hoy...
A pesar de lo que quiero, un muro interviene y me doy cuenta que llega al cielo. Es el obstáculo a mi pretensión. Qué importa la inspiración si no alcanzaré tus hombros; mi brazo se estrellará contra el muro. Su pared es abrasiva. Deja heridas con solo aproximarme e impide siquiera mirarte. No veré tu sonrisa, y tendré que recordar una maldita palabra de fonema oscuro y cruel: conformidad.
Amistad lleva por nombre el muro. Fue un bautizo de fuego para convertirme en cenizas. Buen nombre para encorvar al amor. Buen nombre para domesticar la pasión, la lujuria y la endemoniada querencia que aun no comprendo porqué me tienta tanto, en un día como hoy.
Kite Runner y El Orfanato.


Kite Runner se desarrolla primero en Afganistán para luego terminar en América. Confieso que alguna vez tuve el libro escrito por el médico afgano Khaled Hosseini, mas no tuve la perseverancia de leerlo completo. Quienes si la tuvieron describen la película como una fiel adaptación de la novela, aunque siempre hay uno que otro quejoso. A juzgar por lo visto en la pantalla, y las reacciones del público en la sala, Marc Foster, director del film, logró una buena pieza de la que solo he escuchado halagos. Súmese ahora el mío.
La obra, narra la vida de un inmigrante afgano y la relación con su mejor amigo de la infancia. Afganistán antes de la ocupación rusa, durante la ocupación rusa y luego, bajo el régimen islamita talibán, es el escenario. Uno de los chicos emigra con su padre a Estados Unidos, el otro permanece en el atribulado país. Sin embargo, estas épocas y geografías solo sirven para darnos la idea de tiempo y espacio sin necesariamente llevar al film a las fronteras de un panfleto.
Kite Runner es una historia de valores universales, pecados y redención. Amir (Zekeria Ebrahmi) y Hassan (Ahmad Khan Mahmidzada) comparten un mismo techo en una sociedad de castas. Son amigos inseparables pero de personalidades distintas. Hassan es un niño noble, astuto y valiente; Amir es sano, inteligente y pusilánime. Y en esa simbiosis propia que ocurre entre amigos durante la niñez, sucede un desafortunado incidente en el que cada uno de los niños ratificará su personalidad. Hassan, fiel y leal a la amistad, soporta su destino con valor, mientras que Amir, acobardado por lo ocurrido, y luego perseguido por el remordimiento, reniega de su amigo. Luego, la inmigración forzada separaría a los chicos aún más. El destino de cada uno sería muy distinto. Un buen día, ya de adulto, Amir (Khalid Abadía) tendrá que confrontar aquel pasado nuevamente y la oportunidad de actuar como lo haría un verdadero amigo. El dilema es si se atreverá.
Las actuaciones son de primer orden. Los diálogos son en dari una de las dos lenguas de los afganos (el otro idioma es pashtu). En ocasiones hay conversaciones en inglés. La ambientación es convincente. La fotografía pragmática; el guión excelente, la dirección es de calidad. Es en definitiva una buena pieza de cine con capacidad de quedarse en la memoria por mucho tiempo.
Por otro lado, El Orfanato, pertenece al género del terror. Dentro de este género que tanto depende de los efectos especiales la cinta sobresale por el uso de los elementos clásicos. En El Orfanato, el guión, las actuaciones, el sonido, la dirección de arte, el encuadre y movimientos de cámara y la edición nos recuerdan que el buen cine es principalmente un medio y un modo de contar una historia. En esto la cinta se distingue formidablemente.
El film es la opera prima de Juan Antonio Bayona y una producción de Guillermo del Toro, quien ya nos sorprendió con El laberinto de fauno.
Laura es una mujer que se crió en un orfanato. Años después casada y con un hijo adoptado, regresa a la antigua casona en que creció con la intención de establecer un centro de cuido de niños minusválidos. Su hijo Simón comienza a inquietarla con misteriosos juegos que suponen una presencia metafísica. Tomás, el ilusorio de Simón, no es meramente producto de su imaginación. Arrojada por la sospecha, Laura se inmiscuye en los juegos de su hijo. Cual no será su sorpresa cuando conozca los enigmas que encierra la casona, el viejo orfanato y su propia memoria. La cinta hace referencias a ese clásico de la literatura Peter Pan. La evocación no es sino la brecha que nos conduce entre tenebrosas sensaciones a los misterios de un destino más allá de la ultratumba. Descubra la cinta, le aseguro que le mantendrá al borde del asiento.
lunes, 21 de enero de 2008
The Debaters
Estados Unidos. Corre el año 1935. El presidente Roosevelt, conduce la segunda fase de lo que llamó el “Nuevo Trato”. Es el año en que se establece el Seguro Social y el movimiento obrero tiene una efervescencia visceral bajo el Wagner Act. Sin embargo, las uniones discriminan y excluyen a la población negra. Y el Nuevo Trato no aplica a los empleos agrícolas ni al trabajo doméstico, lo que implica una exclusión adicional. Los negros desean sus derechos como ciudadanos, sobre todo, el derecho de llevar el pan a la mesa. Es una era donde la población afro-americana tiene un ochenta por ciento de desempleo, mientras que la población blanca un diecisiete. Buscan una integración real y un mejoramiento en las condiciones sociales y económicas. El germen de la lucha por los derechos civiles principia.
Esta es la época de The Great Debaters. Su arena, sin embargo es la academia. La historia cuenta los logros de cuatro estudiantes de Wiley College, colegio universitario cuya matrícula es principalmente de afro-americanos. Allí, el profesor Melvin Tolson organiza un equipo oradores para debatir ante otras entidades académicas. Para ello recluta cuatro estudiantes brillantes. Tres varones y una mujer.
La ambientación de la película es excelente. Modas, autos, geografía y música. Todas a la par con la época. En cuanto a las actuaciones, Denzel Washington caracteriza a Tolson. Como siempre completa bien su oficio. Forrest Whitaker como siempre se luce sobresalientemente. Y el joven Denzel Whitaker, que interpreta a James Farmer Jr., realiza su tarea con un esmero convincente y profesional. Realmente todas las actuaciones dejan una buena impronta. En conjunto producción y actuaciones producen un buen resultado. Una historia creíble que se deja disfrutar.
El profesor Tolson quien eventualmente fue reconocido como un insigne poeta, sirve de inspiración a sus estudiantes. Los oradores se abren paso desde el pequeño colegio para enfrentar los equipos de oratoria más prestigiosos de la nación. Pero su camino esta pavimentado de racismo, prejuicio y conflictos. Algo que no debe pasarse por alto es el tratamiento dado al uso de la razón, sobre la violencia. El contraste entre las acciones guiadas por el prejuicio y las soluciones alcanzadas por la razón le añaden intensidad y ansiedad a la película. Es un entrelínea contundente y ejemplarizante.
Luego de sonadas conquistas en el Sur de los Estados Unidos, la universidad de Harvard los invita a un debate de oratoria. El duelo expondrá una discusión muy interesante sobre el uso de la desobediencia civil como método de lucha. ¿Quien prevalecerá en dicho debate? No se la pierda, es buen cine.
sábado, 19 de enero de 2008
Un hombre silencioso
De pronto me doy cuenta que vivo en el 2008. Han transcurrido setenta y dos años desde que Borges apostilló su comentario y noventa y siete años desde que La Urna abandonó la imprenta. El artículo de Borges me parece actual y vibrante a pesar de haberse escrito, más o menos, cuando nació mi madre. Ese estilo depurado y erudito. Bueno, es Borges.
Confrontar al autor que enmudeció hace noventa y siete años es entonces mi próximo paso. Se llama Enrique Banchs y escribió toda su obra entre el 1907 y el 1911. Su último libro lo escribió a los veintitrés años. Banchs nació en el 1888. Alguna cábala debe haber rodeado a los que nacieron en ese año. Falleció en 1968.
Inicio la búsqueda que me conduzca a su obra. Y encuentro, felizmente, muchos de los versos incluidos en La Urna. Los consumo con un apetito curioso. Veo sus formas, su texto, y su verbo. Un genio de 23 años, cuya obra tiene noventa y siete y el eco de su poesía llega por accidente vía una crítica literaria que tiene setenta y un años. Interesante albur. Quedo convencido que los poemas de Banchs son imperecederos. Acá divulgo unos cuantos.
I
Entra la aurora en el jardín; despierta
los cálices rosados; pasa el viento
y aviva en el hogar la llama muerta,
cae una estrella y raya el firmamento;
---
canta el grillo en el quicio de una puerta
y el que pasa detiénese un momento,
suena un clamor en la mansión desierta
y le responde el eco soñoliento;
---
y si en el césped ha dormido un hombre
la huella de su cuerpo se adivina,
hasta un mármol que tenga escrito un nombre
---
llama al Recuerdo que sobre él se inclina...
Sólo mi amor estéril y escondido
vive sin hacer señas ni hacer ruido
-----
II
Hospitalario y fiel en su reflejo
donde a ser apariencia se acostumbra
el material vivir, está el espejo
como un claro de luna en la penumbra.
---
Pompa le da en las noches la flotante
claridad de la lámpara, y tristeza
la rosa que en el vaso agonizante
también en él inclina la cabeza.
---
Si hace doble al dolor, también repite
las cosas que me son jardín del alma.
Y acaso espera que algún día habite
---
en la ilusión de su azulada calma
el Huésped que le deje reflejadas
frentes juntas y manos enlazadas.
lunes, 14 de enero de 2008
Yerba Bruja...y su hechizo
Confieso que mi visita fue la primera y decididamente no la última. Adoro el arrojo creativo y Taller Yerba Bruja es un fiel testimonio de ello. Sobre la Mesa es una simpática oferta de carácter iconoclasta. Un circuito de mesas, enajenadas la una de la otra por telones que definen un pequeño espacio, y en el que grupos de personas de seis en seis, disfrutan de breves obras interpretadas con títeres.
Las obras parecen sencillas pero su contenido y entrelínea provocan la reflexión, a pesar que de primera intención son divertidas. Ciertamente son pasillos hacia algo más profundo.
Una de las presentaciones, tiene una familia diminuta sentada a la mesa, mientras una casetera reproduce la conversación estereotipada y cierta, que se repite generación tras generación entre algunas de nuestras familias. Regaños, recriminaciones y chantajes -obviamente bajo el terrible manto del amor familiar- a la hora de la comida. Sencillamente genial.
En otra estación se presenta una gran historia de amor. Un par de zapatos que se conocieron durante un baile. En seis minutos y ante nosotros discurre la vida de la pareja hasta un desenlace de película. Quien pudiera pensar que de un calzado surjan dos caracteres de distinto genero y enamorados entre sí. Único.
Como si fuera poco, dos herramientas de cocina constituyen una familia de metiches. Sus conversaciones las hemos escuchado antes. Su olfato y afición al chisme surge natural y es muy comprensible, desde el punto de vista de entender por supuesto, su existencia.
Todo esto ocurre Sobre la Mesa. Parte del entretenimiento es moverse entre un laberinto con paredes de tela, dirigiéndose de estación en estación para disfrutar cada una de las breves obras. En fin, un milagro creativo propio del hechizo de una bruja. De Yerba Bruja, por supuesto
sábado, 12 de enero de 2008
Falleció el poeta Angel González. Se ha ido a derramar su inspirada tinta a otros lugares. Ojalá, en eso que llaman la otra vida, nunca pierda esa inspiración tan certera. Asturiano y profesor de literatura, es uno de los poetas de la generación del 50. Recibió el premio Príncipe de Asturias en 1985. Fue en ese año la primera vez que leí uno de sus escritos.
Por lo pronto, de las letras que acá convirtió en poemas, extraigo una pequeña pero suculenta muestra.
Siempre lo que quieras
Cuando tengas dinero regálame un anillo,
cuando no tengas nada dame una esquina de tu boca,
cuando no sepas qué hacer vente conmigo,
pero luego no digas que no sabes lo que haces.
------
Haces haces de leña en las mañanas
y se te vuelven flores en los brazos.
Yo te sostengo asida por los pétalos,
como te muevas te arrancaré el aroma.
--------
Pero ya te lo dije:
cuando quieras marcharte ésta es la puerta:
se llama Ángel y conduce al llanto.
A mano Amada
A mano amada,
cuando la noche impone su costumbre de insomnio
y convierte
cada minuto en el aniversario
de todos los sucesos de una vida;
------
allí,
en la esquina más negra del desamparo, donde
el nunca y el ayer trazan su cruz de sombras,
-----
los recuerdos me asaltan.
-----
Unos empuñan tu mirada verde, otros
apoyan en mi espalda
el alma blanca de un lejano sueño,
y con voz inaudible,
con implacables labios silenciosos,
¡el olvido o la vida!, me reclaman.
-----
Reconozco los rostros. No hurto el cuerpo.
Cierro los ojos para very siento
que me apuñalan fría,
justamente,
con ese hierro viejo:
la memoria.
Me He Quedado Sin Pulso
he quedado sin pulso y sin aliento
separado de ti. Cuando respiro,
el aire se me vuelve en un suspiro
y en polvo el corazón de desaliento.
------------
No es que sienta tu ausencia el sentimiento.
Es que la siente el cuerpo. No te miro.
No te puedo tocar por más que estiro
los brazos como un ciego contra el viento.
-------------
Todo estaba detrás de tu figura.
Ausente tú, detrás todo de nada,
borroso yermo en el que desespero.
----------------
Ya no tiene paisaje mi amargura.
Prendida de tu ausencia mi mirada,
contra todo me doy, ciego me hiero.
jueves, 10 de enero de 2008
el insomnio
¿Qué es el insomnio?
La pregunta es retórica; sé demasiado bien la respuesta.
Es temer y contar en la alta noche las duras campanadas fatales,
es ensayar con magia inútil una respiración regular,
es la carga de un cuerpo que bruscamente cambia de lado,
es apretar los párpados,
es un estado parecido a la fiebre y que ciertamente no es la vigilia,
es pronunciar fragmentos de párrafos leídos hace ya muchos años,
es saberse culpable de velar cuando los otros duermen,
es querer hundirse en el sueño y no poder hundirse en el sueño,
es el horror de ser y de seguir siendo,
es el alba dudosa.
miércoles, 9 de enero de 2008
Chau.
Te dejo con tu vida
tu trabajo tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.
----
Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.
------------
Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.
------------------
Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.
------
Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.
----------------
Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.
--------------------
Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.
--------------
Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.
------
Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.
lunes, 31 de diciembre de 2007
Noche de Ronda
En el sitio, un piano y una voz tallaban añoranzas. Poemas musicalizados con la fuerza del despecho.
Escuché cada bolero ensimismado. Cada pieza un corazón, cada canción una rabia, cada número un desconsuelo en la voz almibarada de la intérprete. Entre boleros quedé adosado al sentimiento de aquel interrogatorio voraz, compuesto por Myrta Silva, que recrimina punzante ¿Qué sabes tú lo que es pasar la noche en vela? ¿Qué sabes tú lo que es querer sin que te quieran?
El bodegón recibe tránsfugas en desvelo. El recinto se va llenando con toda clase de amantes. Les observo con disimulo. Veo la palidez de la soledad en cada semblante. Respiran concupiscencia. En ese preciso momento me percato –y parecería una coincidencia- que cantan el taciturno relato de Pablo Milanés que reza “Todavía no pregunté: te quedaras, temo mucho a la respuesta de un jamás, la prefiero compartida antes de vaciar mi vida, no es perfecta mas se acerca a lo que yo simplemente soñé". Los que se aproximan quedan suspendidos, atrapados en un triste consuelo. Y aunque es variado lo que trae la noche, conozco las miradas. Me fijo en sus rostros y comienzo a leer sus labios. Todos, o al menos los que realmente lo sienten, van coreando la sencilla explicación de Ernesto Duarte "Mas no sé, no sé decirte cómo fue, no sé explicarme qué pasó, pero de ti me enamoré". Preciso que conocen bien la historia.
Una petición invade el repertorio. Alguien propone otro número. “La Puerta”, se le escucha suplicar. Intento recordar cual es la letra. Luís Demetrio la compuso, y seguramente lo hizo luego de uno de esos desengaños, que como un zarpazo de tigre, jamás cicatriza. “La puerta se cerró detrás de ti. Y así detrás de ti se fue mi amor. Creyendo que podría convencer, a tu alma de mi padecer”. El solicitante permanece con los ojos cerrados mientras escucha. Sus labios pronuncian cada sílaba en silencio. Creo entender porqué. Una “Obsesión” seguramente. “Por alto esté el cielo en el mundo por hondo que sea el mal profundo no habrá una barrera en el mundo que este amor profundo no rompa por ti”.
miércoles, 26 de diciembre de 2007
-----------
pero no sé hasta dónde está intacto sin ti,
sin que tú le prometas horizontes de niebla,
sin que tú le reclames su ventana de arena.
Puedes querer el alba cuando ames.
Debes venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú,
aunque contigo traigas
dolor y otros milagros.
Aunque seas otro rostro
de tu cielo hacia mí.
Que tarde se hizo.
Te molesta mi amor?
Mi amor de juventud
y mi amor es un arte en virtud
Te molesta mi amor?
Mi amor sin antifaz
y mi amor es un arte de paz
---------------
Te molesta mi amor?
Mi amor de humanidad
y mi amor es un arte en su edad
Te molesta mi amor?
Mi amor de surtidor
y mi amor es un arte mayor
-----
Mi amor es mi prenda encantada
es mi extensa morada
es mi espacio sin fin
mi amor, no precisa frontera
como la primavera
no prefiere jardín
------
Mi amor, no es amor de mercado
porque un amor sangrado
no es amor de lucrar
mi amor es todo cuanto tengo
si lo niego o lo vendo
para que respirar...
-------
Te molesta mi amor?...
Mi amor no es amor de uno solo
sino alma de todo
lo que urge sanar
mi amor es un amor de abajo
que el devenir me trajo
para hacerlo empinar
-------
Mi amor, el mas enamorado
es el mas olvidado
en su antiguo dolor
mi amor abre pecho a la muerte
y despeña su suerte
por un tiempo mejor
mi amor, este amor aguerrido
es un sol encendido
por quien merece amor...
Poema de un Recuerdo (Dime)
Dime por favor donde no estás
martes, 25 de diciembre de 2007
Cuarenta y seis en navidad.


Hoy veinticinco de diciembre Ingrid Betancourt cumple sus 46 años. Quien fuera candidata a la presidencia de Colombia fue plagiada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia el veintitrés de febrero de dos mil dos. En dos meses aproximadamente se cumplirán seis años de su secuestro.
Antes había vivido otro tipo de restricción a la libertad. Fue cuando llegó al Senado de su país en el 1998. Había alcanzado el escaño político con una mayoría de votos superior a cualquier otro candidato de aquella elección. Lo hizo bajo un partido fundado por ella: el Partido Verde Oxígeno. Su lema de campaña era acompañado con la entrega de un profiláctico: “presérvense de la corrupción que es el sida de la política”. Durante su término fue amenazada de muerte en varias ocasiones. Tuvo entonces que enviar a sus hijos a Nueva Zelanda, por precaución. Verse privada de la compañía de sus hijos fue la primera limitación a su libertad.
La segunda ocasión fue cuando la valerosa mujer escribió un libro que originalmente no pudo ser publicado en Colombia. La obra vio la luz en Francia bajo el título de La rage au cœur, en español Rabia en el Corazón. Era una denuncia a la corrupción política de su país.
Eventualmente Ingrid Betancourt renunciaría a su curul como senadora. No toleraba aquel nido de ratas, y así mismo lo expresó. Luego vendría el secuestro. Ya para entonces era una candidata -sin posibilidades reales- a la presidencia del país en las elecciones del 2002. De uno de sus adversarios por la presidencia de la nación dijo “tolera los asesinatos en Colombia como un método de enfrentar la guerrilla”. No hablaba sino de Álvaro Uribe, el actual presidente.
Un cumpleaños de verdadera incertidumbre y una navidad sin milagro.
domingo, 23 de diciembre de 2007
Del Amor y Otros Demonios
Tomo el título prestado de ya saben quien*. Hace mucho descubrí que el amor es la fuerza que mueve al mundo. Nos enamoramos de nuestras parejas, de nuestros hijos, de nuestro trabajo; hay quien se enamora del dinero y de sí mismo. Hay quienes aman tantas otras cosas como alternativas y situaciones existen en la vida. De ahí que cuando se ama algo, lo que sea, se conjuga el sentimiento, la emoción y las acciones y ocurren toda suerte de resultados. He visto en los ojos de ex militares un brillo particular al extrañar por un momento el combate. Inaudito, pero así es. Pero también he visto obras que son dignas de admirar y solo existen porque quien las hizo amó entrañablemente. Ese es el amor que prefiero por ser constructivo. Me refiero a ese amor que inspira a un artesano en su obra, a un científico en su investigación altruista, el que inspira a los iluminados. Me motiva además el más simple -pero a la misma vez el más complicado de los amores- el de un hombre por una mujer.
Algo claro debe quedar: el amor no necesariamente es una brújula hacia una vida sin sufrimientos. A veces es un mapa hacia ellos. Es el camino enamorado lo que nos fascina. Ese periplo en el que encontramos felicidad día a día, aun en los momentos más difíciles. Es, después de todo, lo que nos inspira. Por amor me atrevo a soñar. Pero también por amor, he confrontado realidades que sacuden. El amor no escapa a las tragedias. De éstas hay unas cuantas versiones antidiluvianas.
Por amor a Cleopatra, Marco Antonio tuvo que enfrentar a Octavio. El saldo de aquel romance fue una flota de barcos destruida, expediciones de legionarios a Egipto y el final de la gran civilización.
Amor vivió la hija de los reyes católicos de España. Tristemente recordada como Juana La Loca. Su trastorno tiene que ver más con las injusticias que afrontó y por supuesto, la falta de compromiso del que llamaban “el hermoso”. Felipe, estuvo enamorado de Juana pero, más se amaba el mismo. Amaba el poder y nunca correspondió a Juana con la misma pasión que esta sintió por él.
Se cuenta también que Isabel de Segura y Diego Marcilla dieron origen a la leyenda de los Amantes de Teruel. Tras solicitar la mano de su amor, Diego es rechazado por su condición económica. Pidió tiempo para cambiar su suerte. Después de cinco años de ausencia, en la que procuró fortuna y reconocimiento, regresa Diego para encontrar que el gran amor de su vida contrae nupcias ante el altar en ese preciso instante. El despechado amante piadosamente solicita a Isabel un beso, lo que le es negado. Diego, infeliz, fallece instantáneamente a los pies de su amada. Al día siguiente vestida de luto, Isabel acude a los actos fúnebres y corre igual suerte tras darle un beso al que fue su gran amor. Tirso de Molina inmortalizó la historia que ya corría con varios siglos de divulgación.
Nuestro hemisferio también cuenta con leyendas de amor y tragedia. Sucedió en Chile. La princesa mapuche llamada Hues y el príncipe pehuenche de nombre Copih se amaban aunque provenían de etnias rivales. Los amantes fueron sorprendidos en una laguna y sus respectivos padres les dieron muerte. Quedaron dos lanzas en aquel lugar como seña de la desgracia. Un año después, dice la leyenda, las respectivas familias acudieron a conmemorar el hecho. Sorprendidos quedaron cuando vieron que las lanzas estaban entrecruzadas con una planta enredadera. Dos flores unían las jabalinas. Las tribus se reconciliaron y llamaron a la flor Copihue, que es la unión de los dos nombres y en estos tiempos la flor nacional de Chile.
Se puede navegar en los mares de tinta derramados por amor. Hay quien recorrió mundos y erigió maravillas simplemente por estar enamorado. Shah Jahan, emperador mogol de la India, inconsolable ante la pérdida de quien fuera su gran amor construyó el Taj Mahal, una edificación de admirables e inconfundibles formas, hoy, patrimonio de la humanidad. Mucho antes que él, Nabucodonosor II resuelto en demostrar su amor, ordenó la construcción de una de las siete maravillas del mundo antiguo: los Jardines Colgantes de Babilonia. La musa de aquella obra curiosamente llevaba por nombre Amytis.
Pero el título de estas palabras es el “Amor y otros demonios”. Sobre estos últimos también tengo algo que decir. Por ejemplo, ese íncubo que llamamos miedo. Un germen que apolilla nuestros sentimientos y nuestros actos. El miedo no es precaución. El miedo es un sentimiento infundado. Se teme lo que no se conoce. Tan villano como el que más, el miedo limita nuestras acciones y nuestros logros. Nos lleva al prejuicio. Por miedo se espanta, en más de una ocasión, al amor. Por miedo se portan armas. Por miedo se encarcelan inocentes. Irrespetamos principios, valores y opiniones por miedo. Por miedo vivimos aislados sin disfrutar mucho de lo que la vida nos ofrece. Por miedo vivimos en ansiedad y cerramos los caminos a la felicidad.
Hoy tengo que decir que prefiero el amor sobre todas las cosas. Creo que sirve de panacea y aunque nos ciega, es una invidencia deliciosa que nos conduce al arrojo, a grandes empresas y al éxtasis; destila nuestro espíritu para extraer el mejor sumo de nuestras almas y nos ayuda a propagar nuestras buenas intenciones.
Es un gran refugio el amor, sin necesariamente encarcelarnos. Si no es correspondido, no deja de inspirarnos. Pero cuando lo es, entonces la inspiración se torna en una herramienta para la acción. Enamorémonos sin miedo.
martes, 18 de diciembre de 2007
COLD IN HAND BLUES
"y qué es lo que vas a decir
voy a decir solamente algo
y qué es lo que vas a hacer
voy a ocultarme en el lenguaje
y por qué
tengo miedo"
CARENCIA
"Yo no sé de pájaros,
no conozco la historia del fuego.
Pero creo que mi soledad debería tener alas"
MENDIGA VOZ
Y aún me atrevo a amar
el sonido de la luz en una hora muerta,
el color del tiempo en un muro abandonado.
En mi mirada lo he perdido todo.
Es tan lejos pedir. Tan cerca saber que no hay.
lunes, 17 de diciembre de 2007
otro intento
El instrumento que nos empeñamos en mirar cada cinco minutos, me dice que el tiempo se diluye sin pausa en corriente incontenible. Ese tiempo maravilloso. Esa vida que poco podemos alargar. Esas memorias desbocadas por el cause de nuestra existencia.
La menestra de la vida no concuerda con la eternidad. Y en esa disyuntiva confronto el instante fugaz con una interrogante desesperada, en un reclamo vano a la inmensidad: ¿A dónde irán a parar todos mis recuerdos? ¿Y este presente que se acaba de esfumar? ¿Quien lo recordara ? Y en mi ausencia, ¿quien podrá recordar tu belleza y el amor que nos unió? Vuelvo a echar una mirada al reloj. No hallo explicación y otra memoria se escapa en la corriente caudalosa, hacia el despeñadero del olvido. Nueve y cuarenta tres de la mañana: ¿Acaso alguien se acuerda?
sábado, 15 de diciembre de 2007
Revelación
Solo por precaución trato de no tentar la mala suerte. Digámoslo de otra manera: evito el riesgo. Ahora, por probabilidades y posibilidades, semanalmente y cuando la suerte me lo permite, apuesto algo de dinero en la lotería. Casi nunca le juego a los caballos.
Recientemente conocí a alguien. Realmente fue un reencuentro. Que buena suerte. Una grata casualidad. Antes, cuando la veia en otras ocasiones, me parecía como extraída de la mitología. Una verdadera revelación. Cada vez que la observaba parecía que ni siquiera tocaba su propio camino. La contemplaba etérea en su sonrisa perfecta. Y sus ojos… ah sus ojos. Capaces de cambiar el destino de cualquier hombre que se detenga por un instante y se imagine en ellos. Menos mal que esta vez no lo dejé a la suerte.
Por ejemplo, el congreso de los Estados Unidos, debate si envolver la cabeza de un ser humano con papel plástico e insertarle agua para crear la sensación de asfixia equivale a una tortura. Aparentemente hay ciertos aspectos técnicos que pudieran convencernos de que no lo es.
Suponemos que esta enjundiosa cuestión requiere el más comprometido de los análisis y la colaboración de la mayor erudición. Es, obviamente, un asunto de difícil trámite. Dificilísima comprensión no apta para que el vulgo la resuelva. Es el tipo de investigación que sólo pueden resolver lumbreras y pilares de la comunidad como en efecto son los miembros de la elite política norteamericana y sus asesores.
El nombre de la técnica sujeta al escrutinio de los congresistas es una joya. En ese inglés ideal para la publicidad y la venta se acuñó como "water-boarding". Traducido al español significa “el subir del agua”. La mecánica del acto consiste en colocar la cabeza del sujeto a un nivel mas bajo en relación a sus piernas, es decir, como estar acostado en subibaja con la cabeza más cercana al piso. El agua que se introduce en la envoltura plástica previamente colocada va ocupando lentamente el espacio que debiera quedar para respirar. El sujeto queda entonces bajo la impresión de que se ahoga. Es eso acaso una tortura, se preguntan los entendidos. Casi la mitad de los miembros del congreso piensa que no. Que como método para persuadir a una persona bajo interrogatorio es un recurso útil y práctico. De hecho, hay quienes convencieron a gran parte de todos los representantes de que el método funciona y salva vidas.
Por eso no merece ser denominado tortura. Por ello requiere el destacado estudio de tratadistas y doctores. Por eso se requieren miles de dólares en copias e investigaciones. Por eso el congreso, en un severo y agudo análisis, trata de determinar si “water-boarding” es inhumano o cabe dentro de lo que llaman “enhanced interrogation”. Después de todo ni siquiera usan agua hirviendo.
Qué de malo puede tener que cualquier hijo de puta crea que se asfixia. Es obvio que la sensación de asfixia no es igual a que le arranquen las uñas o le achicharren los testículos con descargas eléctricas. Mucho menos a que le golpeen repetidamente a uno el área baja de los riñones para no dejar muestras de la visita de un adusto interrogador.
El “water boarding” es tan humano como los “casualties of war” y tan razonable como el “collateral damage”. Aunque sospecho que no tan civilizado como los “non lethal weapons”. Que importa que el Santo Oficio haya utilizado en sus interrogatorios durante la inquisición procedimientos similares. O que la Compañía Holandesa de las Indias Orientales haya echado mano al método para aleccionar a los agentes de su homóloga británica; o que los kempeitai japoneses o la GESTAPO nazi la hayan practicado. Naahh. A quien se le puede ocurrir que valerse de semejante herramienta constituye un delito contra la humanidad cuando lo usan los norteamericanos. Seguramente se trata de la nueva y más divertida atracción de "Wet&Wild" Después de todo son solo cinco minutillos bajo el procedimiento. Luego te preguntan y si quieres, tu contestas.
miércoles, 12 de diciembre de 2007
Las pérdidas siempre duelen. Y cuando se ama con intensidad duelen más. Pero en la vida todo pasa. Y que puede ser mi sufrimiento sino un grano de arena que aguarda tranquilo e impávido por su turno de pasar al bulbo del otro extremo en el transcurso del tiempo. Hoy descubro que mi felicidad ocurre en presente y pasado. Que es imposible que ocurra a futuro por la incertidumbre que representa el minuto más próximo. Que mi felicidad es una suma de detalles, pretéritos y cotidianos. Instantes memorables que satisfacen y encubren cualquier dolor. Hoy siento felicidad porque sé que su incomodidad y sufrimiento ya no dependen de mi.
lunes, 3 de diciembre de 2007
El día lleva prisa ferroviaria.
Sin escala ni paradas,
te vuelves un recuerdo.
No saber de ti es un viaje incierto.
El paso firme del tiempo
nos roba las palabras, nos deja lejos.
A dónde van a parar las promesas.
En qué avenidas de las épocas
se van perdiendo.
