miércoles, 4 de junio de 2008

Un Santo Músico



En el colmo de mis ansias
se confunden tu presencia y tus distancias
cómo duele la agonía
de tenerte que volver a perdonar y esconder mi soledad
cada vez que te das vuelta y te me vas
"Aldemaro Romero”

De chico, su padre lo encontraba en los cabarets. De allí lo sacaban a tirón de oreja. Menos mal que no se las arrancaron porque de otro modo el Maestro Aldemaro Romero, que en aquel entonces tenía trece años, quizás no hubiera disfrutado el oído que como músico le llevó, no solo a los caberets, sino a las mejores salas del mundo, como pianista, compositor y como director de las orquestas de mayor prestigio musical en el planeta. Romero era autodidacta. Como decía el propio maestro: “el que tiene talento, lo tiene para todo”.

Aldemaro murió en septiembre de 2007. Lamento haber conocido su nombre y apellido hace menos de un año, aunque su música ha estado conmigo casi toda mi vida. Por eso, estas letras.

El Maestro nació en Venezuela, en la ciudad de Valencia, lugar en que alguna vez viví. Ya para entonces, auque inmensa para mi, la patria Venezuela era chica para Aldemaro.

Con la itinerancia típica del músico, se marchó al mundo. Anduvo con su música por el cine norteamericano, antes arregló para la voz maravillosa de Alfredo Sadel, en Nueva York; gozó con Tito Puente ¿quien no?; dirigió e interpretó en los “big band” para Dean Martin, miembro del famoso rat pack; se juntó con el roquero Jerry Lee Lewis, e inspiró al guitarrista Charlie Byrd. En algún momento de su vida compartió profesionalmente con Pedro Vargas, Toña La Negra, Leo Marini, Daniel Santos, Boby Capó, Beny Moré y Arsenio Rodríguez. Casi nada.

Dirigió orquestas en Grecia, Egipto y Rusia. Suiza también le conoció. Brasil, España y Francia ni hablar. Por supuesto, la Orquesta Sinfónica de Londres le abrió su espacio real. En los años setenta vivió entre Londres y Nueva York.

En mi exigua capacidad musical, (porque la naturaleza se empeñó en que solo fuera capaz de escuchar, mas no de interpretar), me inclino a decir que Romero es uno de esos genios contemporáneos que será imitado, pero difícilmente reemplazado. Y de que vale que lo diga yo, ¡si todos lo saben!

Supe muy tarde que Pajarillo, De repente, Poco a Poco, Ansiedad y Catire tenían su impronta. Aunque no todas fueron compuestas por él, gozaron de haber recibido su melodiosa atención en un magistral arreglo “Aldemarado”.

Como no pretendo guardar una cronología estricta, reseño que en los años cincuenta, contratado por RCA-Víctor, paradigma de las casas disqueras, el maestro grabó lo que se considera un clásico latinoamericano: la serie de discos Dinner In. Quedó documentado que Dinner In Caracas rompió todos los récords de venta en Suramérica. Vendió más de un millón de copias. Tenía 24 años Aldemaro, pero ya nadie tiraría de sus orejas. Hubiera sido muy difícil tratar de explicar esa clase de atentado contra el fundador de la Filarmónica de Caracas.

En Rusia fue agasajado con “El Premio de la Paz”, concedido por los intelectuales soviéticos, en atención a la música compuesta para una obra cinematográfica sobre Simón Bolívar. Y me pregunto, quién más sino él.

A mi particularmente me encantan dos piezas que el maestro engalanó a su estilo. Que bueno que lo hizo; que bien que las interpretó; que tuvieron eco y que yo, en algún momento de mi analfabetismo musical, pude adueñarme de ellas a modo de himnos para mi corazón. Poco a Poco y Ansiedad. Las escucho y a veces me pregunto si no me habré convertido en un empedernido romántico que no hallará la salvación. Si la música es una religión, entonces Aldemaro es un santo al que le rezaría para mi absolución.

Quien quiera escuchar algo de este genio, (y recuerden que en cuestión de gusto no hay disputa) vayan a esta página. En una cajita negra están algunas de las piezas más emblemáticas de este compositor y arreglista venezolano. Disfrútenlo.
http://www.venelogia.com/archivos/1962/

martes, 3 de junio de 2008

como el mar

Contra ese arrecife se lanza mi ola; incontrolable y desbocada con la regularidad de una tempestad lunática. Y el promontorio con todas sus esquirlas abrasivas desgarra el agua de mi sentimiento, cuando obligado por todo, voy en retirada. Sin embargo, en los intersticios, como quien planta la simiente, aquella roca poco a poco se desgasta, queda la sal y permanece mi espuma como pecado de Onán.

lunes, 2 de junio de 2008

"If you wished to be loved, love."
Seneca
Love is never lost. If not reciprocated, it will flow back and soften and purify the heart.
W. Irving
A veces desearía desdoblarme como propone Hugh Everett. Así tendría la certeza de que, aunque en un mundo paralelo ajeno a la realidad impuesta, existe la más robusta probabilidad de que la vida discurre como alguna vez la soñé.

Primarias en Puerto Rico

Fueron algo más de 360 mil almas las que, con voto en mano, participaron en la primaria del partido demócrata, en el TNIPR (territorio no incorporado de Puerto Rico). Dos candidatos y un solo partido. Miles de ciudadanos que son materia prima como carne de cañon. Una carrera casi decidida en la que los votantes de Puerto Rico poco abonan, y a pesar de ello, se dice que la participación boricua es importante para incrementar nuestra esfera de influencia en los círculos de poder de EU.

Antes hubo primarias, hace 20 años. No creo que después de dicha participación PR influenciara en modo alguno dentro de la política norteamericana. Nuestros males y pesares, nuestros gustos y disgustos, permanecen iguales, salvo uno que otro incremento en la inconformidad. Menos progreso; retardación política y una tara en el servicio público.

Supongo que lo que aumenta es la esfera de influencia a nivel personal. Aquellos que con la bulla agitan a los votantes para que al final de cuentas, den su voto a un candidato en particular. Fuera de ello, no creo que Hillary u Obama, promuevan una dádiva particular para nuestros más necesitados. No creo que se acuerden de otra cosa que no sea los rostros de quienes, prosternados, le rinden cuentas de los donativos con los que de algún modo compran su salvación. Por lo pronto, ganó la rubia.

sábado, 17 de mayo de 2008

El mejor amigo del hambre, digo, del hombre.





Fido, aterrorizado, devora sus uñas. Lassie cambió su peinado para que no lo reconozcan. Laica, la perra cosmonauta rusa, hizo bien en no regresar jamás.

Dice una noticia de la agencia EFE, que en la ciudad de Phom Penh los perros desaparecen. No, no se han ido al festival de Cannes. Se los roban con un propósito muy noble: alimentar a la población.

El periódico reproduce la noticia decantada, evidentemente, hacia el flanco emocional. Obvia decisión cuando consideramos que un perro, como mascota, se convierte en un miembro más de la familia. Evidente por demás si la noticia exuda morbo.

Pero el periódico que publicó el nuevo menú de las fondas en Phom Penh, quizás debió considerar que dos mil millones seiscientas mil personas de todo el mundo gastan hasta el ochenta por ciento de sus ingresos en alimentos. Millones de personas no tienen dinero para comer. Es, como diría una tía mía, una vida de perros.

Por estas latitudes, no deja de ser una tragedia que alguien decida tragarse a Dino, a Benji o Rintintin. Sin embargo, el aumento de precios de los alimentos, ficticio o real, hace mella entre más de dos terceras partes de la población mundial. Me temo que países desarrollados mantienen un control y monopolio en la producción de alimentos básicos. Comer o no comer, y qué comer: he ahí el dilema.

Acá donde vivo, tal parece que el mal del hambre se hubiera conjurado. Los periódicos hacen referencia al precio de los alimentos como algo cotidiano sin enfatizar que el equilibrio de la vida es frágil. Y que cuando ese equilibrio nos favorece, es a costa de que otros sufran lo peor. Vivimos como si fuera imposible padecer una hambruna. Vemos con horror que alguien se coma a Snoopy.

Esa alocada arrogancia es peligrosa, sobre todo, si la información que trabajan los medios de comunicación raya en lo escandalosamente frívolo. Nuestro periodismo, en su gran mayoría, se abstrae de la información útil y enriquecedora. Esa que nos guía en la oscuridad. La que nos hace mejores personas. Las que nos lleva, en muchos casos, a actuar. La que imparte cultura y nos hace más humanos.

Por el contrario, se complace nuestra prensa en el velo de la señorita debutante y en la promesa repetida y poco ingeniosa del político de siempre; o en la artista que perdió su trabajo cuando se fue a maquillar o por supuesto, en el chino que devora canes.

En esta libertad de prensa que diariamente nos deja en el limbo de la idiotez, es preciso mencionar que los alimentos alrededor del mundo, por la razón que sea, han aumentado en un ochenta y tres por ciento. Los lácteos un 48%; los cereales un 88%; aceites y grasas 106%; el trigo 181%. El arroz, que hace un año se vendía a trescientos veintitrés dólares la tonelada, hoy se paga a mil dólares. La tendencia se mantendrá hasta el año dos mil quince. Se hace urgente un plan para que los alimentos no sean una aterradora necesidad y mucho menos una prenda de lujo.

La noticia es que en el mundo los hambrientos serán más. Que las potencias productoras de alimentos, a pesar de que los producen en proporciones maltusianas juegan al negocio y a la riqueza. Si los pueblos como el nuestro no toman previsiones, podrá leer en uno de esos panfletos cotidianos un nuevo titular:

el que tenga hambre, que se compre un perro.

jueves, 8 de mayo de 2008

Jardín Sereno.


El infierno está en la Tierra. De indefinida topografía y geografía irregular, deambula entre vegas y cantones y hasta en el mismo paraíso. Puede estar en ningún lugar, en uno o en todos a la vez. No lo visitamos. Llega ya con precisión quirúrgica y solo cuando ha partido, nos damos cuenta que estuvimos en el. Nos damos cuenta no en la despedida sino en ese miserable presente que nos deja para siempre.

Benny Ocasio estuvo recientemente en el infierno. El muy rastrero disfrazado de gente le birló su hija.

Y pensar que con todo el amor del padre benefactor, allá fue Benny a comprarle una casa a su niña. El hogar seguro, el castillo para su princesa. Un piso cuyo rubro denominador conquistó a todos antes que cualquier consideración: Jardín Sereno.

En ese serenísimo aposento, sedicioso como siempre, el infierno se asomó para deleitarse en el estrago. El ujier seleccionado encontró suficiente filo sin remordimientos. Abrió los surcos y mostró el camino hacia el averno. La imperfección de su crimen atroz, dejo una vereda de sangre, conducente hacia el irremediable dolor. Luego ese infierno se marchó. A otra tierra, a otro campo, a otro jardín sereno. Benny en lo sucesivo, vivirá el eterno presente del devastador “por qué”.

sábado, 3 de mayo de 2008

Trucha

Caviló sobre esos sentimientos encontrados. No había paradigma que definiera el amor que sentía. Pero tampoco existía experiencia personal que le ayudara a encarar los obstáculos que hacían improbable la relación.

Había encontrado al amor de su vida, y a la misma vez, había dado con un amor imposible. Quería llamarla a gritos; abrazarla fuerte; tenerla entre sus brazos y hasta de ella, recibir una caricia. En más de una ocasión, insomne, las cuchilladas de la soledad lo acribillaban. Herido en el sentimiento, la buscaba. Recordó haberse dicho que la esperaría toda la vida.

Salió a media noche. El instinto le anticipó que no dormiría. Con las manos en los bolsillos se desplazó a través de una noche húmeda. Solo algo llevaba en la cabeza: Ella. Podía dibujar su rostro, sentir su olor, escuchar su voz, oír su risa. Mas sabía que todo aquello quedaba solo en la imaginación. El ardid de las emociones y el demonio del amor. Una amor solitario, una amor único. Viaje de ida, nunca de vuelta.

En verdad no había risa, ni voz ronca, ni olor. No había nada. Solo instantes esporádicos con los que construyó un entramado de ilusiones que se venían abajo después de cada excusa y con cada explicación.

Caminó triste por una acera que se hacía muy larga. Una vez más se preguntó si aquella mujer era su único y verdadero amor. ¿Habrá tal cosa?

Mientras la pregunta retumbaba en todo su pecho, al cabo de un rato divisó la tenue luz de una cantina. Sintió sed. Hubiera dado cualquier cosa por compartir aquel instante con la mujer que lo trasnochaba. Su único y verdadero amor y a la misma vez, un amor imposible. Que desdicha, que desgracia.

Entró al establecimiento con la cabeza baja y los ojos con ganas de llorar. Un anciano tocaba un saxofón. Buscó una mesita anónima. Con la mirada perdida en lejanías interrumpidas, volvió a imaginarla. Siempre ella, tarde, día y noche. ¿Por qué? Con cada visión un ardor en el pecho. De nuevo y como siempre, hilvanando recuerdos.

Un mesero joven, estudiante seguramente, se acercó y le preguntó si quería beber algo.
-Coca Cola Zero- dijo con desgano pero con una sonrisa cortés. El mesero dio media vuelta. El lo siguió con la mirada hasta perderlo de vista. Sus ojos aguados encontraron al sabio saxofonista. Rostro de niño viejo. Platinado el cabello, blancas sus cejas y barbilla de nieve.

Volvió a recordarla y todo comenzó de nuevo. En verdad, y aunque doliera, lo único que deseaba, era pensar en Ella.

La noria de su mente renovó las soledades mientras el mesero regresaba inadvertidamente con una lata de soda en la mano. El viejo insuflaba notas al instrumento. El sonido del saxo. Parónimo de sexo. Hacía tiempo que no lo escuchaba. Sin saber porqué le vino a la mente la palabra “trucha”. Levantó la vista y mantuvo la misma sonrisa para recibir al camarero. Este le dijo: “Tienes suerte, es la única que quedaba”.

jueves, 1 de mayo de 2008

“La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.”

miércoles, 30 de abril de 2008

Dos rafagas y una película

Fueron dos ráfagas. Y luego, como cuando se pone punto final a una conversación, tres disparos más. Por un momento pensé que se trataba de una prueba. Poco a poco he aprendido acostumbrarme al sonido lejano de los disparos. No ocurren siempre. A veces son frecuentes, pero no siempre. Me alarman. Se que son una profecía muy nefasta. En la pantalla de mi televisor veía 3 10 to Yuma, una película en la que los asuntos pendientes también se arreglan a tiros.

No le di mayor importancia a las ráfagas. Así que mantuve el volumen del televisor lo suficientemente alto como para recrear fielmente el ambiente del film. Miraba la película con mucho interés. El diálogo, la cinematografía, la edición y las actuaciones eran excelentes. Russell Crowe caracterizaba a Ben Wade: la maldad con guantes de seda y cara de ángel. Christian Bale, encarnaba a Dan Evans. Un terco ranchero con todas las de perder. La cinta es realmente una buena pieza del género western. Los conflictos que entraña son también magistralmente trabajados: el sentido del deber, la realización personal, el bien el mal, lo pragmático versus lo idealista; la realidad y la fantasía también tienen su espacio y son tratadas.

Pero a pesar de ver lo que ocurría en la pantalla, la memoria de las dos ráfagas regresó. Tatatatatatatatá Tatatatatatatatá … ta…ta…ta. Una ametralladora sin lugar a dudas. Luego tres disparos.

En el televisor un jinete corría a la par de una diligencia. Desde la diligencia un avejentado Peter Fonda caracterizaba a un veteranísimo escolta. Con una escopeta recortada y con su mirada de águila, perfeccionada por la magia de Hollywood, Fonda apuntó y le disparó al jinete que corría paralelo a su carruaje. Era un delincuente el del caballo: la maniquea propuesta de los buenos Westerns. El jinete bandido llevaba en sus alforjas varios cartuchos de dinamita. Peter Fonda, viejo como estaba, y con todo el movimiento de la carlinga arrastrada por caballos pudo percatarse de la explosiva carga. Fue entonces que con la escopeta recortada disparó hacia la alforja y la magia de la postproducción nos brindó una desagradable carnicería en la que tanto el jinete como el caballo se volvieron trizas.

Tatatatatatatatá Tatatatatatatatá … ta…ta…ta. Volvió el recuerdo de la secuencia ruidosa. Tarde me di cuenta que los disparos tuvieron un blanco. No los de la película. Sali al balcón y miré hacia un puesto de gasolina. Había un hilo de sangre fresco y visible que pude divisar con unos binoculares. Un ser humano tendido. Joven, sin vida. Patrullas a destiempo. Curiosos por doquier. Y luego, decenas de cartoncitos a dos aguas, numerados, cubriendo todos los casquillos que formarían parte de una evidencia que quizás nunca sería presentada en corte.

En la película 3:10 to Yuma seguían el bien y el mal repartiendo suerte a pólvora y plomo. Su escenario se llenó de cadáveres. Parecía un cuento de hadas.

domingo, 30 de marzo de 2008

El Baquiné de A.A.V.

La noticia corrió como pólvora encendida. Desde las playas hasta las montañas, de costa a costa: han acusado al gobernador; los “federicos” dieron un golpe de estado; los federales quieren influenciar las elecciones; El Pueblo de los Estados Unidos vs. Aníbal Acevedo Vilá.

Poco a poco el país dejó caer sus brazos y comenzó a prestar oreja. En cafetines, guarderías, oficinas y juzgados, todos comentaban la noticia.

Atletas, vagos, sirvientas y ejecutivos intercambiaban comentarios. Los restaurantes, no tan llenos como en otras épocas, mantenían el zumbido que ocasiona el murmullo por lo bajo. En las calles no faltó la estruendosa percusión. Enormes altoparlantes negros divulgaban música con lemas de campaña y acentuaron con tono boricua, autóctono, con folclor a “troche y moche”, nuestra más reciente tragedia pública. La oposición hacía el máximo por aparentar sosiego y no la algarabía que les hacía bailar de encanto. Poco faltó para convertir el día en otra festiva efeméride nacional.
Ciudadanos con sonrisas; compatriotas asombrados. Hubo lágrimas y bromas pesadas. Hubo quien tuvo razón para allegarse a la botella y atragantarse de ron. “Persecución política” gritan; “que renuncie” exigen. Acusación selectiva, intromisión imperdonable. Que corran los verdes, que no paren aunque sean federales. El reino de este mundo tiene garras de pájaro.

Todo un país sacudido por la noticia. Políticos aturdidos y asilvestrados. Pero a la misma vez, con una razón para la bulla; las muestras de solidaridad con vivas y hurras, barahúnda feliz y a la misma vez inconsolable. Mil interrogantes, mil respuestas y tres millones de imprecisiones. El juicio contra el “gobe”; el listo, el estratega, el corrupto, el honesto, el buen amigo, el enemigo del pueblo, el hombre de familia, el bellaco disimulado, el de los trajes caros. El daña ropa. Todo a la vez porque es un hombre alto en un cuerpo de baja estatura. Del otro lado el pliego acusatorio del imperio. ¿Y qué si es cierto lo que le imputan?
Dos días de expectativas como quien espera un cometa. Caras adustas, largas caras felices, ceños fruncidos y sonrisas a flor de labio. La oportunidad y la incertidumbre; la lealtad y la traición; el fuerte está bajo acecho y la última gran batalla a punto de exhibirse en la arena está. Conferencias de prensa en cada esquina; conspiradores en cada rincón. Analistas, no de sistemas, no de economía, analistas impúdicos. Pura desvergüenza en medio de una desesperación que como siempre entre nuestra gente es pasajera. Un dato adicional a la larga lista de eventos que nos arroban por setenta y dos horas y luego quedan rezagados en la memoria y que con toda seguridad volveremos a repetir con distinto nombre y ropaje.
Es el vudú de los federales. Agujas entre ceja y ceja. Y el tambor nuestro con bomba y plena, como el mensaje en un bosque de concreto. Hay que expiar pecados en esta colonia nuestra. Sin fiesta del té en Boston. Sin Power en las cortes. Una romería de contrastes. Es el baquiné de nuestro gobernador.

sábado, 22 de marzo de 2008

La Obsesión como remedio.

Y yo pensaba que no tenía remedio, hasta que hallé a este o esta:

“Si viajo en globo, prefiero que sea contigo. Lo mismo, si en un submarino o en un zeppelín. Contigo en el pensamiento y en el eufemismo. Quiero que nunca te vayas y que vuelvas siempre. Sin ti, quiero contigo. Quiero al fresco de tu sombra y al calor de tu luz.
Entre sábanas, contigo. Contigo un chocolate o un mordisco. Contigo aburrirme a morir, pero contigo feliz. En la sima, en la cima y en la suma. Contigo.
Y si insistes en partir, contigo llévame.”
M. A.

Diario del que extraña

Es en las noches cuando más te extraño. Al final del día y al comienzo de una soledad. A medida que menguan los sonidos y avanza la oscuridad, comienza el retumbo de palabras que nunca he querido olvidar y me encandila el “recuerdo de tu mirada”. Es duro llegar a sábanas desoladas. Es duro saber que ya no estás; que quizás nunca estuviste, y que tal parece, nunca estarás.

Acostado, a oscuras, delineo el mundo que debió ser. Iluso e ilusionado. A veces, enciendo la luz y tomo algún libro. Comienzo a leerlo sin apetito, como quien desea olvidar la mala racha. Logro evadir al avasallador recuerdo, aunque no por mucho tiempo. Entro en un ligero sopor… me estoy yendo. Cuando el libro se desprende de mis manos, y el ruido que provoca su caída me despierta, la noche da vueltas al reloj de arena y todo empieza de nuevo.
Recupero tu imagen por tiempos. Vuelvo a escuchar tus palabras; siento tu mano, vuelvo a contar tus dedos; encuentro tus ojos, recreo mi tacto, recorro tus brazos y llego hasta el cuello. Siento tu aliento en el lóbulo, y escucho cuando hablas bajito en un murmullo sensual que eriza todo mi cuerpo. Y pienso: no me hace falta dormir, puedo soñar despierto.

viernes, 21 de marzo de 2008

Aún
no sé qué mano esconde tu sorpresa
hoy que nada se parece a lo que amo.
Me salva en el largo acecho
la inseguridad que afirma mi pulso,
cada rompimiento que incita a un nuevo embate
y ese ángel justador que acude a veces
en el vago placer de la antesala.
Ricardo Hernandez Bravo

jueves, 20 de marzo de 2008

¿Por qué?

Hay una página con referencias que llevan a comprender los porqués más amargos. Yo que me empeño en buscar consuelo en las palabras, solo hallo el mismo desengaño. Aun así, oculto mi tristeza con dichos felices y acciones burlescas. Procuro un poco de alivio y resto brusquedad al delirio que más me agobia de un tiempo a esta parte. Busco enterrar la felicidad frugal, pasajera y espuria. La de los pactos inconclusos y el lisonjeo a medias. Apaciento las ovejas de mi rabia con el análisis frío de la razón y el cálculo. Pero confieso que al final, siempre me equivoco en ese ajuste de cuentas. Entonces releo versos como si fueran las fórmulas que desentrañan la solución al problema.
Y resurge mi pregunta más agria:

Borges escribió:
Entre mi amor y yo han de levantarse trescientas noches como trescientas paredes y el mar será una magia entre nosotros. No habrá sino recuerdos. Oh tardes merecidas por la pena, noches esperanzadas de mirarte, campos de mi camino, firmamento que estoy viendo y perdiendo... Definitiva como un mármol entristecerá tu ausencia otras tardes.

Cortázar preguntó:


Dime por qué todavía te deseo, por qué tu nombre vuelve como el hacha a la herida en una amarga visitación de la medianoche, a la vera de un campo funerario donde larvas se multiplican húmedas babas, recuento interminable de torpezas, dime desde esa nada donde ahora te atrincheras, dime por qué me basta componer un mecanismo elemental de sílabas, discar en el cogollo de la niebla las cifras de tu nombre para que solitariamenteme agobie la esperanza de una menuda migración de dedos por mi pelo, de una fragancia donde habita el musgo. De un silencio más fogoso que todas las vigilias.

Octavio Paz suplicó:
Arde, furor oculto, ceniza que enloquece, arde invisible, arde como el mar impotente engendra nubes, olas como el rencor y espumas pétreas. Entre mis huesos delirantes, arde; arde dentro del aire hueco, horno invisible y puro; arde como arde el tiempo, como camina el tiempo entre la muerte, con sus mismas pisadas y su aliento; arde como la soledad que te devora, arde en ti mismo, ardor sin llama, soledad sin imagen, sed sin labios. Para acabar con todo, oh mundo seco, para acabar con todo.

domingo, 16 de marzo de 2008

Fuegos Artificiales

Tres tímidos golpes a la puerta anunciaron la visita. Presentí que quien llega a tu hogar un domingo por la noche, sin invitación previa, trae malas noticias. Al voltear la perilla, habían dos señoras mirándome con aire de sorpresa. La seriedad de sus rostros confirmó mi corazonada.
-Aquí vive la doctora?- preguntaron mientras sus miradas ponían en duda mi propia existencia.
Asentí y fui en busca de mi madre de 72 años, a quien nunca había visto trabajar tanto como ahora, cuando disfruta de su jubilación.
-Se nos fue; creo que se nos fue- dijo una de las damas. Fiel a su juramento de Hipócrates mi madre buscó su estetoscopio con el fin de confirmar el deceso.
La doctora ya me había anticipado que “la parca” rondaba por la comunidad y que seguramente se presentaría de un momento a otro con su afilada guadaña a reclamar lo suyo. En efecto lo hizo.
El fallecido era alguien que alguna vez conocí por razón de vecindad, años atrás. Cuando hablamos por primera vez tuve la sensación de que el finado aguardaba por esta visita desde hacía tiempo. Sin temor y satisfecho con lo vivido.
Recordé como se sonreía cuando me veía; su sonrisa constituía una invitación irresistible a platicar. Inventarié las conversaciones que sostuve con el ahora difunto. Supe que fue un hombre que tomó riesgos y vivió con intensidad. Me narró sus peripecias en un pasado a décadas de distancia. Fotógrafo de la armada; vendedor de joyas y de cuanto le permitiera acumular riqueza. Bebedor consuetudinario y valiente. Fumador empedernido y decidido. Bohemio feroz. Me habló de sus amores perdidos y de la compañera que le domesticó su lado salvaje. Nadie hubiera pensado todo lo que vivió el hombre que pasó varios días en coma, antes de la partida definitiva. Gustaba de recordar su pasado. Sentía nostalgia por lo vivido y resignación ante lo inevitable. Se fue, eso es todo. Estoy seguro que su fallecimiento no fue a causa de correr ningún riesgo ni por haberse gozado la vida. Se fue porque llegó al final de su periplo.
La corroboración de su fallecimiento me llevó a pensar sobre la fragilidad de nuestra existencia. De lo minúsculo que somos en el universo, y de lo poco que se afecta el mundo con nuestra partida. De la indiferencia del cosmos. Pero también pensé en el imaginado equilibrio que se logra cuando comprendemos que somos importantes para alguien y cuando alguien lo es para nosotros. Esa sensación de propósito que al final de cuentas, nos creemos y nos motiva seguir viviendo.
Pensé en ese viaje que es la vida particular de cada uno; los recuerdos que acumulamos; las huellas que quedan. Pensé en las acciones paralelas que conforman esa misma existencia; las que dejan unos e inician otros. De las que nunca nos damos cuenta; las que no convergen ni se cruzan; las que añoramos por saber que existen, pero por alguna maldita razón nos son vedadas; y las que en algún momento se unieron y luego siguieron rutas y destinos distintos, porque no había remedio o no tuvimos el coraje de remediar.
Miré por el balcón del apartamento; me dieron ganas de fumar pero recordé que llevo una cruzada contra el cigarrillo que a veces pierdo. Desde la altura, contemplé la llanura de luces; la ciudad palpitante, ruidosa y viva. Reluciente. Sentí la presencia de miles de almas que continúan con sus vidas. Ajenos a la partida de unos, ensimismados en su propia existencia. Nada de malo en ello. Es nuestra naturaleza. De pronto comenzaron unos fuegos artificiales de mil colores y luces. Rasguños pigmentados en el semblante de la noche. Formas felices en el cielo; destellos sobre ese fondo violeta del infinito con lunares brillantes y dispersos. Celebré la vida del conocido que partió. Le dispensé el respeto con algún silencio. Quise pensar que los fuegos artificiales eran una despedida digna para un buen hombre. Y me dí cuenta que la vida y la muerte ocurren siempre ahora mismo.

martes, 26 de febrero de 2008

Amnesia

El cierzo sutil que llegó entre diciembre y enero se metió entre mis huesos. Entonces las noches fueron más que frescas, frías; más que frías, solitarias; más que solitarias, tristes.
Aquel aquilón, sorpresivo y que aun no comprendo, me llevó a buscar explicaciones que nunca encontré. Sin embargo, hallé una canción de esas que arañan sentimientos. Llevaba días intentando recordar el nombre y la letra y al fin di con su letra y su nombre: Amnesia.
La canción la interpreta José José, a quien por coincidencia llaman “el triste”. Reproduzco la letra e incluyo un lugar para quien la quiera escuchar.

Usted me cuenta que nosotros dos
fuimos amantes
y que llegamos juntos a vivir
algo importante
****
Me temo que lo suyo es un error
yo estoy desde hace tiempo sin amor
y el último que tuve fue un borrón
en mi cuaderno
****
Usted me cuenta que hasta le rogué
que no se fuera
y que su adios dejó a mi corazón
sin primavera
****
Que anduve por ahí de bar en bar
llorando
sin podérmela olvidar
gastándome la piel en recordar
su juramento
****
Perdón, no la quisiera lastimar
tal vez, lo que me cuenta sea verdad
lamento contrariarla pero yo
No la recuerdo...
****
Que anduve por ahí de bar en barl
lorando sin podérmela olvidar
gastándome la piel en recordar
su juramento
****
Perdón, no la quisiera lastimar
tal vez, lo que me cuenta sea verdad
lamento contrariarla pero yo
No la recuerdo...

Esa visita inoportuna

Un día toca a las puertas de tu sueño, como una visita inoportuna y no queda otro remedio sino abrírselas de par en par.
Después de las doce. Antes de las seis. A esa hora llega. Se enclava en medio de tu mente. Como el imprudente que permanece en el centro de la sala, a pesar de suplicarle que se marche.
Tienta la conciencia e inicia el desgrane de ideas. Te conversa e interroga.
Con una magia cósmica retrasa las manecillas del reloj. Es su mejor tortura. La que con mayor encono inflige. Buscas los remedios, las curas, los conjuros y nada lo espanta. Los párpados quedan perplejos. La boca se te seca. Y a ratos miras fijamente en una oscuridad donde poco alcanzas ver. El inventario de sonidos es corto. Tu respiración, alguno que otro coche, tus parpados, las vísceras hambrientas y a veces los latidos del corazón. Vuelves tu cuerpo hacia un flanco. Vuelves tu cuerpo hacia el otro. El ombligo recorre cuatro puntos cardinales y todas las latitudes de la cama. Estás solo. Solo con Insomnio. Solo los dos. Solo uno.

lunes, 25 de febrero de 2008

Esos Amores

Maldeamores trata sobre ese “demonio” que nos tienta, nos estremece y nos hace actuar incoherentemente. Y como al fin y al cabo en este planeta la gran mayoría nos “endemoniamos”, es claro entonces que la película boricua tenga esa correspondencia de carácter universal, que distingue al cine que lleva pantalones largos.

Las locuras que hacen los enamorados no conocen latitudes. Es comprensible entonces entender porqué la cinta, que orgullosamente podemos llamar puertorriqueña, fue recibida con beneplácito por públicos de varios festivales internacionales, aun aquellos donde el castellano no es el primer idioma Otro atino de la película es que presenta la identidad boricua sin necesidad de blanquear su idiosincrasia. Ya era hora de presentarnos al mundo como somos. Solo así podemos reflexionar y llegar a lo que queramos ser.

Hay drama y comedia en Maldeamores. El drama proviene de ese sentimiento visceral que denominamos amor; y la comedia, de la atolondrada conducta que nos provoca. Así de elemental y universal es la propuesta. En Maldeamores una serie de personajes protagonizan cuatro historias de afección. Y las locuras que acarrea el estar enamorado sea del modo que sea independientemente de la edad. Desde un maniaco depresivo que se enamora a lo adivino de una chofer de autobús hasta una pareja que aparenta amarse a fuerza de incomprensión. Entre los dos extremos hay dos historias adicionales: de los preadolescentes que coquetean con las cosquillas del enamoramiento en una ingenua y dulce experimentación y la de un amor furtivo que todo lo deshace.

La película tiene mucho prestado de otros filmes exitosos en una exquisita síntesis de estilo propio. Carlos Ruiz Ruiz dirige la película. Su hermano Luis la produce y la esposa y cuñada respectivamente, M. Pérez, codirige y edita. El ojo fílmico es de PJ López. El productor ejecutivo es Benicio del Toro. En esta película el amor por el proyecto se siente a leguas. Es refrescante, sabrosa y muy puertorriqueña. Patrocínela, no se arrepentirá.

jueves, 21 de febrero de 2008

Cita citable

"Cualquier hombre puede llegar a ser feliz con una mujer, con tal de que no la ame"
Oscar Wilde 1854-1900

Más disparatado que nunca.

Delirio viene azotándome como un verdadero sádico. Hace horas, días, semanas que no deja en paz mi existencia. A pesar de todo, le he tomado cariño a Delirio porque siempre me lleva al mismo lugar: el que más extraño.

lunes, 18 de febrero de 2008

Un dia como hoy

Hay un sendero que me llama. Es imposible y por eso me atrae. Es la senda que Machado advierte no volver a pisar. Mas yo deseo esta senda. No temo volverme sal.

Solo por hoy...

Hoy que siento la bohemia encima, (aunque es de mañana), quisiera echar mi brazo sobre tus hombros y permitirme en ti la mirada. Deseo ver tu sonrisa para alejar mis nubarrones. Quisiera envolverme en versos; deletrear cada palabra y mejor aun si esas palabras coinciden con tu nombre. Quisiera darte mi media locura y aquella otra mitad que de algún modo existe, mi cordura.

A pesar de lo que quiero, un muro interviene y me doy cuenta que llega al cielo. Es el obstáculo a mi pretensión. Qué importa la inspiración si no alcanzaré tus hombros; mi brazo se estrellará contra el muro. Su pared es abrasiva. Deja heridas con solo aproximarme e impide siquiera mirarte. No veré tu sonrisa, y tendré que recordar una maldita palabra de fonema oscuro y cruel: conformidad.

Amistad lleva por nombre el muro. Fue un bautizo de fuego para convertirme en cenizas. Buen nombre para encorvar al amor. Buen nombre para domesticar la pasión, la lujuria y la endemoniada querencia que aun no comprendo porqué me tienta tanto, en un día como hoy.

Kite Runner y El Orfanato.




Kite Runner y El Orfanato. Tengo una amiga que jamás podrá ver estas películas. No porque sean malas. De hecho son muy buenas. Mi amiga, madre de un pequeño a quien llamé alguna vez mi amigo más joven, se resistiría a presenciar cualquier film que suponga el abuso de un menor. Y algo de eso existe en ambas cintas.

Kite Runner se desarrolla primero en Afganistán para luego terminar en América. Confieso que alguna vez tuve el libro escrito por el médico afgano Khaled Hosseini, mas no tuve la perseverancia de leerlo completo. Quienes si la tuvieron describen la película como una fiel adaptación de la novela, aunque siempre hay uno que otro quejoso. A juzgar por lo visto en la pantalla, y las reacciones del público en la sala, Marc Foster, director del film, logró una buena pieza de la que solo he escuchado halagos. Súmese ahora el mío.

La obra, narra la vida de un inmigrante afgano y la relación con su mejor amigo de la infancia. Afganistán antes de la ocupación rusa, durante la ocupación rusa y luego, bajo el régimen islamita talibán, es el escenario. Uno de los chicos emigra con su padre a Estados Unidos, el otro permanece en el atribulado país. Sin embargo, estas épocas y geografías solo sirven para darnos la idea de tiempo y espacio sin necesariamente llevar al film a las fronteras de un panfleto.
Kite Runner es una historia de valores universales, pecados y redención. Amir (Zekeria Ebrahmi) y Hassan (Ahmad Khan Mahmidzada) comparten un mismo techo en una sociedad de castas. Son amigos inseparables pero de personalidades distintas. Hassan es un niño noble, astuto y valiente; Amir es sano, inteligente y pusilánime. Y en esa simbiosis propia que ocurre entre amigos durante la niñez, sucede un desafortunado incidente en el que cada uno de los niños ratificará su personalidad. Hassan, fiel y leal a la amistad, soporta su destino con valor, mientras que Amir, acobardado por lo ocurrido, y luego perseguido por el remordimiento, reniega de su amigo. Luego, la inmigración forzada separaría a los chicos aún más. El destino de cada uno sería muy distinto. Un buen día, ya de adulto, Amir (Khalid Abadía) tendrá que confrontar aquel pasado nuevamente y la oportunidad de actuar como lo haría un verdadero amigo. El dilema es si se atreverá.
Las actuaciones son de primer orden. Los diálogos son en dari una de las dos lenguas de los afganos (el otro idioma es pashtu). En ocasiones hay conversaciones en inglés. La ambientación es convincente. La fotografía pragmática; el guión excelente, la dirección es de calidad. Es en definitiva una buena pieza de cine con capacidad de quedarse en la memoria por mucho tiempo.

Por otro lado, El Orfanato, pertenece al género del terror. Dentro de este género que tanto depende de los efectos especiales la cinta sobresale por el uso de los elementos clásicos. En El Orfanato, el guión, las actuaciones, el sonido, la dirección de arte, el encuadre y movimientos de cámara y la edición nos recuerdan que el buen cine es principalmente un medio y un modo de contar una historia. En esto la cinta se distingue formidablemente.
El film es la opera prima de Juan Antonio Bayona y una producción de Guillermo del Toro, quien ya nos sorprendió con El laberinto de fauno.
Laura es una mujer que se crió en un orfanato. Años después casada y con un hijo adoptado, regresa a la antigua casona en que creció con la intención de establecer un centro de cuido de niños minusválidos. Su hijo Simón comienza a inquietarla con misteriosos juegos que suponen una presencia metafísica. Tomás, el ilusorio de Simón, no es meramente producto de su imaginación. Arrojada por la sospecha, Laura se inmiscuye en los juegos de su hijo. Cual no será su sorpresa cuando conozca los enigmas que encierra la casona, el viejo orfanato y su propia memoria. La cinta hace referencias a ese clásico de la literatura Peter Pan. La evocación no es sino la brecha que nos conduce entre tenebrosas sensaciones a los misterios de un destino más allá de la ultratumba. Descubra la cinta, le aseguro que le mantendrá al borde del asiento.

lunes, 21 de enero de 2008

The Debaters

“The Great Debaters” es una historia de perseverancia y heroísmo. De resistencia y denuncia; de sacrificios, prejuicios y razón.

Estados Unidos. Corre el año 1935. El presidente Roosevelt, conduce la segunda fase de lo que llamó el “Nuevo Trato”. Es el año en que se establece el Seguro Social y el movimiento obrero tiene una efervescencia visceral bajo el Wagner Act. Sin embargo, las uniones discriminan y excluyen a la población negra. Y el Nuevo Trato no aplica a los empleos agrícolas ni al trabajo doméstico, lo que implica una exclusión adicional. Los negros desean sus derechos como ciudadanos, sobre todo, el derecho de llevar el pan a la mesa. Es una era donde la población afro-americana tiene un ochenta por ciento de desempleo, mientras que la población blanca un diecisiete. Buscan una integración real y un mejoramiento en las condiciones sociales y económicas. El germen de la lucha por los derechos civiles principia.

Esta es la época de The Great Debaters. Su arena, sin embargo es la academia. La historia cuenta los logros de cuatro estudiantes de Wiley College, colegio universitario cuya matrícula es principalmente de afro-americanos. Allí, el profesor Melvin Tolson organiza un equipo oradores para debatir ante otras entidades académicas. Para ello recluta cuatro estudiantes brillantes. Tres varones y una mujer.

La ambientación de la película es excelente. Modas, autos, geografía y música. Todas a la par con la época. En cuanto a las actuaciones, Denzel Washington caracteriza a Tolson. Como siempre completa bien su oficio. Forrest Whitaker como siempre se luce sobresalientemente. Y el joven Denzel Whitaker, que interpreta a James Farmer Jr., realiza su tarea con un esmero convincente y profesional. Realmente todas las actuaciones dejan una buena impronta. En conjunto producción y actuaciones producen un buen resultado. Una historia creíble que se deja disfrutar.

El profesor Tolson quien eventualmente fue reconocido como un insigne poeta, sirve de inspiración a sus estudiantes. Los oradores se abren paso desde el pequeño colegio para enfrentar los equipos de oratoria más prestigiosos de la nación. Pero su camino esta pavimentado de racismo, prejuicio y conflictos. Algo que no debe pasarse por alto es el tratamiento dado al uso de la razón, sobre la violencia. El contraste entre las acciones guiadas por el prejuicio y las soluciones alcanzadas por la razón le añaden intensidad y ansiedad a la película. Es un entrelínea contundente y ejemplarizante.

Luego de sonadas conquistas en el Sur de los Estados Unidos, la universidad de Harvard los invita a un debate de oratoria. El duelo expondrá una discusión muy interesante sobre el uso de la desobediencia civil como método de lucha. ¿Quien prevalecerá en dicho debate? No se la pierda, es buen cine.

sábado, 19 de enero de 2008

Un hombre silencioso

El 25 de diciembre de 1936 Jorge Luis Borges escribió sobre el silencio literario (y literal) de un escritor argentino. Efeméride al sigilo de un autor cuya última obra era un volumen de poemas –sonetos- titulado La Urna. El libro fue publicado en 1911, por lo que Borges glosaba una ausencia de veinticinco años. El autor de aquellos poemas, a pesar de estar en “posesión de maestría ilimitada”, prefirió callar su pluma. Aun después de cinco lustros la obra conservaba una contemporaneidad clásica. “Un libro nuevo” lo llamó Borges aunque ya llevaba veinticinco años publicado en el 1936.

De pronto me doy cuenta que vivo en el 2008. Han transcurrido setenta y dos años desde que Borges apostilló su comentario y noventa y siete años desde que La Urna abandonó la imprenta. El artículo de Borges me parece actual y vibrante a pesar de haberse escrito, más o menos, cuando nació mi madre. Ese estilo depurado y erudito. Bueno, es Borges.

Confrontar al autor que enmudeció hace noventa y siete años es entonces mi próximo paso. Se llama Enrique Banchs y escribió toda su obra entre el 1907 y el 1911. Su último libro lo escribió a los veintitrés años. Banchs nació en el 1888. Alguna cábala debe haber rodeado a los que nacieron en ese año. Falleció en 1968.

Inicio la búsqueda que me conduzca a su obra. Y encuentro, felizmente, muchos de los versos incluidos en La Urna. Los consumo con un apetito curioso. Veo sus formas, su texto, y su verbo. Un genio de 23 años, cuya obra tiene noventa y siete y el eco de su poesía llega por accidente vía una crítica literaria que tiene setenta y un años. Interesante albur. Quedo convencido que los poemas de Banchs son imperecederos. Acá divulgo unos cuantos.

I
Entra la aurora en el jardín; despierta
los cálices rosados; pasa el viento
y aviva en el hogar la llama muerta,
cae una estrella y raya el firmamento;
---
canta el grillo en el quicio de una puerta
y el que pasa detiénese un momento,
suena un clamor en la mansión desierta
y le responde el eco soñoliento;
---
y si en el césped ha dormido un hombre
la huella de su cuerpo se adivina,
hasta un mármol que tenga escrito un nombre
---
llama al Recuerdo que sobre él se inclina...
Sólo mi amor estéril y escondido
vive sin hacer señas ni hacer ruido

-----
II
Hospitalario y fiel en su reflejo
donde a ser apariencia se acostumbra
el material vivir, está el espejo
como un claro de luna en la penumbra.
---
Pompa le da en las noches la flotante
claridad de la lámpara, y tristeza
la rosa que en el vaso agonizante
también en él inclina la cabeza.
---
Si hace doble al dolor, también repite
las cosas que me son jardín del alma.
Y acaso espera que algún día habite
---
en la ilusión de su azulada calma
el Huésped que le deje reflejadas
frentes juntas y manos enlazadas.

lunes, 14 de enero de 2008

Yerba Bruja...y su hechizo

Un minúsculo espacio es todo lo que necesita un grupo de artistas para ofrecer una creativa exposición titulada “Sobre la Mesa”. Esa es la propuesta del Taller Yerba Bruja, una factoría de alucinaciones en el casco de Río Piedras.

Confieso que mi visita fue la primera y decididamente no la última. Adoro el arrojo creativo y Taller Yerba Bruja es un fiel testimonio de ello. Sobre la Mesa es una simpática oferta de carácter iconoclasta. Un circuito de mesas, enajenadas la una de la otra por telones que definen un pequeño espacio, y en el que grupos de personas de seis en seis, disfrutan de breves obras interpretadas con títeres.

Las obras parecen sencillas pero su contenido y entrelínea provocan la reflexión, a pesar que de primera intención son divertidas. Ciertamente son pasillos hacia algo más profundo.

Una de las presentaciones, tiene una familia diminuta sentada a la mesa, mientras una casetera reproduce la conversación estereotipada y cierta, que se repite generación tras generación entre algunas de nuestras familias. Regaños, recriminaciones y chantajes -obviamente bajo el terrible manto del amor familiar- a la hora de la comida. Sencillamente genial.

En otra estación se presenta una gran historia de amor. Un par de zapatos que se conocieron durante un baile. En seis minutos y ante nosotros discurre la vida de la pareja hasta un desenlace de película. Quien pudiera pensar que de un calzado surjan dos caracteres de distinto genero y enamorados entre sí. Único.

Como si fuera poco, dos herramientas de cocina constituyen una familia de metiches. Sus conversaciones las hemos escuchado antes. Su olfato y afición al chisme surge natural y es muy comprensible, desde el punto de vista de entender por supuesto, su existencia.

Todo esto ocurre Sobre la Mesa. Parte del entretenimiento es moverse entre un laberinto con paredes de tela, dirigiéndose de estación en estación para disfrutar cada una de las breves obras. En fin, un milagro creativo propio del hechizo de una bruja. De Yerba Bruja, por supuesto

sábado, 12 de enero de 2008

El Regreso del Angel
Falleció el poeta Angel González. Se ha ido a derramar su inspirada tinta a otros lugares. Ojalá, en eso que llaman la otra vida, nunca pierda esa inspiración tan certera. Asturiano y profesor de literatura, es uno de los poetas de la generación del 50. Recibió el premio Príncipe de Asturias en 1985. Fue en ese año la primera vez que leí uno de sus escritos.

Por lo pronto, de las letras que acá convirtió en poemas, extraigo una pequeña pero suculenta muestra.

Siempre lo que quieras
Cuando tengas dinero regálame un anillo,
cuando no tengas nada dame una esquina de tu boca,
cuando no sepas qué hacer vente conmigo,
pero luego no digas que no sabes lo que haces.
------
Haces haces de leña en las mañanas
y se te vuelven flores en los brazos.
Yo te sostengo asida por los pétalos,
como te muevas te arrancaré el aroma.
--------
Pero ya te lo dije:
cuando quieras marcharte ésta es la puerta:
se llama Ángel y conduce al llanto.

A mano Amada

A mano amada,
cuando la noche impone su costumbre de insomnio
y convierte
cada minuto en el aniversario
de todos los sucesos de una vida;
------
allí,
en la esquina más negra del desamparo, donde
el nunca y el ayer trazan su cruz de sombras,
-----
los recuerdos me asaltan.
-----
Unos empuñan tu mirada verde, otros
apoyan en mi espalda
el alma blanca de un lejano sueño,
y con voz inaudible,
con implacables labios silenciosos,
¡el olvido o la vida!, me reclaman.
-----
Reconozco los rostros. No hurto el cuerpo.
Cierro los ojos para very siento
que me apuñalan fría,
justamente,
con ese hierro viejo:
la memoria.

Me He Quedado Sin Pulso
he quedado sin pulso y sin aliento
separado de ti. Cuando respiro,
el aire se me vuelve en un suspiro
y en polvo el corazón de desaliento.
------------
No es que sienta tu ausencia el sentimiento.
Es que la siente el cuerpo. No te miro.
No te puedo tocar por más que estiro
los brazos como un ciego contra el viento.
-------------
Todo estaba detrás de tu figura.
Ausente tú, detrás todo de nada,
borroso yermo en el que desespero.
----------------
Ya no tiene paisaje mi amargura.
Prendida de tu ausencia mi mirada,
contra todo me doy, ciego me hiero.

jueves, 10 de enero de 2008

el insomnio

Hace aproximadamente 25 años leí un corto poema de Jorge Luís Borges. En aquella época conciliaba mi sueño sin problemas. Varios lustros más tarde vino a mi memoria aquellos módicos versos. Hoy, que desde hace unos días a penas duermo, quiero evocarlo. El buen sueño, de repente, se ha hecho algo bueno de antaño.

¿Qué es el insomnio?
La pregunta es retórica; sé demasiado bien la respuesta.
Es temer y contar en la alta noche las duras campanadas fatales,
es ensayar con magia inútil una respiración regular,
es la carga de un cuerpo que bruscamente cambia de lado,
es apretar los párpados,
es un estado parecido a la fiebre y que ciertamente no es la vigilia,
es pronunciar fragmentos de párrafos leídos hace ya muchos años,
es saberse culpable de velar cuando los otros duermen,
es querer hundirse en el sueño y no poder hundirse en el sueño,
es el horror de ser y de seguir siendo,
es el alba dudosa.

miércoles, 9 de enero de 2008

Tiene ya 87 años y aunque sin parentesco, me duele saber que esté en una unidad de cuidado intensivo: Mario Benedetti. A decir verdad su obra es como un mapa hacia lo mejor. Un faro que lleva a la inspiración, y como las frases absolutas son una mascara demasiado transparente aquí reproduzco uno de sus poemas que muy bien sirve de despedida:

Chau.
Te dejo con tu vida
tu trabajo tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.
----
Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.
------------
Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.
------------------
Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.
------
Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.
----------------
Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.
--------------------
Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.
--------------
Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.
------
Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.

lunes, 31 de diciembre de 2007

Noche de Ronda

La noche se abrió solícita para consolar mi desvelo. La piadosa invitación a la ronda me llevó a un lugar donde almas irredentas se consuelan a puro bolero. En otra época hubiera sido aquel sitio uno con niebla de cigarrillo. Sin embargo, algún prejuicio convertido en ley prohibió fumar y eliminó la bruma, circunstancia irreemplazable en el espíritu cabaretero.

En el sitio, un piano y una voz tallaban añoranzas. Poemas musicalizados con la fuerza del despecho.

Escuché cada bolero ensimismado. Cada pieza un corazón, cada canción una rabia, cada número un desconsuelo en la voz almibarada de la intérprete. Entre boleros quedé adosado al sentimiento de aquel interrogatorio voraz, compuesto por Myrta Silva, que recrimina punzante ¿Qué sabes tú lo que es pasar la noche en vela? ¿Qué sabes tú lo que es querer sin que te quieran?
Mis acompañantes intentaron sacarme del sopor. Pero la terquedad de mi corazón impidió que abandonara mi ejercicio de flagelación. En eso comienza redentóramente "Mi Versión", compuesta por Sylvia Rexach. Amor “es vibración que en el alma comienza y se extiende tanto que ya ni se piensa. No se piensa en el deber, ni se piensa en el honor…”. Antes de que termine la interpretación percibo que mi compañía ha ido en busca de su propia definición. Estamos en comunión.

El bodegón recibe tránsfugas en desvelo. El recinto se va llenando con toda clase de amantes. Les observo con disimulo. Veo la palidez de la soledad en cada semblante. Respiran concupiscencia. En ese preciso momento me percato –y parecería una coincidencia- que cantan el taciturno relato de Pablo Milanés que reza “Todavía no pregunté: te quedaras, temo mucho a la respuesta de un jamás, la prefiero compartida antes de vaciar mi vida, no es perfecta mas se acerca a lo que yo simplemente soñé". Los que se aproximan quedan suspendidos, atrapados en un triste consuelo. Y aunque es variado lo que trae la noche, conozco las miradas. Me fijo en sus rostros y comienzo a leer sus labios. Todos, o al menos los que realmente lo sienten, van coreando la sencilla explicación de Ernesto Duarte "Mas no sé, no sé decirte cómo fue, no sé explicarme qué pasó, pero de ti me enamoré". Preciso que conocen bien la historia.

Una petición invade el repertorio. Alguien propone otro número. “La Puerta”, se le escucha suplicar. Intento recordar cual es la letra. Luís Demetrio la compuso, y seguramente lo hizo luego de uno de esos desengaños, que como un zarpazo de tigre, jamás cicatriza. “La puerta se cerró detrás de ti. Y así detrás de ti se fue mi amor. Creyendo que podría convencer, a tu alma de mi padecer”. El solicitante permanece con los ojos cerrados mientras escucha. Sus labios pronuncian cada sílaba en silencio. Creo entender porqué. Una “Obsesión” seguramente. “Por alto esté el cielo en el mundo por hondo que sea el mal profundo no habrá una barrera en el mundo que este amor profundo no rompa por ti”.
Que me perdone la autora, pero ya no la recuerdo.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Sin rimas ostentosas, aunque con vértigo y nostalgia... por eso gusto de Benedetti. Sobre todo en estos días. Tan diáfano, serio y a veces infantil... Este extracto es para… quien sabe!
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He conservado intacto tu paisaje
pero no sé hasta dónde está intacto sin ti,
sin que tú le prometas horizontes de niebla,
sin que tú le reclames su ventana de arena.
Puedes querer el alba cuando ames.
Debes venir a reclamarte como eras.
Aunque ya no seas tú,
aunque contigo traigas
dolor y otros milagros.
Aunque seas otro rostro
de tu cielo hacia mí.

Que tarde se hizo.

Hay un Silvio para todos. Pero sobre todo hay Silvio para quienes sabemos que la verdad poco remedio tiene... En fin, hay Silvio para los que se sienten como yo. Cada vez me cuesta más ser feliz...

Te molesta mi amor?
Mi amor de juventud
y mi amor es un arte en virtud
Te molesta mi amor?
Mi amor sin antifaz
y mi amor es un arte de paz
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Te molesta mi amor?
Mi amor de humanidad
y mi amor es un arte en su edad
Te molesta mi amor?
Mi amor de surtidor
y mi amor es un arte mayor
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Mi amor es mi prenda encantada
es mi extensa morada
es mi espacio sin fin
mi amor, no precisa frontera
como la primavera
no prefiere jardín
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Mi amor, no es amor de mercado
porque un amor sangrado
no es amor de lucrar
mi amor es todo cuanto tengo
si lo niego o lo vendo
para que respirar...
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Te molesta mi amor?...
Mi amor no es amor de uno solo
sino alma de todo
lo que urge sanar
mi amor es un amor de abajo
que el devenir me trajo
para hacerlo empinar
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Mi amor, el mas enamorado
es el mas olvidado
en su antiguo dolor
mi amor abre pecho a la muerte
y despeña su suerte
por un tiempo mejor
mi amor, este amor aguerrido
es un sol encendido
por quien merece amor...
Escudriñando expresiones que delaten mi sentimiento tuve la suerte de encontrar un poema no ajeno a un debate sobre su autoría. Alguien lo adjudicó a Jorge Luis Borges. Bajo la creencia de que Borges lo escribió se le denominó Dime. Una feliz equivocación, si fuera por mí. Sin embargo, para no dejar duda ni violentar la paternidad, aclaro que el autor del poema es Gustavo A. Castiñeiras, escritor argentino contemporáneo. El nombre correcto de la obra es Poema de un Recuerdo. De todas modos confieso que prefiero llamarlo por su sobrenombre: Dime…

Poema de un Recuerdo (Dime)

Dime por favor donde no estás
en qué lugar puedo no ser tu ausencia]
dónde puedo vivir sin recordarte,
y dónde recordar, sin que me duela.
---
Dime por favor en que vacío,
no está tu sombra llenando los centros;
dónde mi soledad es ella misma,
y no el sentir que tú te encuentras lejos.
---
Dime por favor por qué camino,
podré yo caminar, sin ser tu huella;
dónde podré correr no por buscarte,
y dónde descansar de mi tristeza.
---
Dime por favor cuál es la noche,
que no tiene el color de tu mirada;
cuál es el sol, que tiene luz tan solo,
y no la sensación de que me llamas.
---
Dime por favor donde hay un mar,
que no susurre a mis oídos tus palabras.
---
Dime por favor en qué rincón,
nadie podrá ver mi tristeza;
dime cuál es el hueco de mi almohada,
que no tiene apoyada tu cabeza.
---
Dime por favor cuál es la noche,
en que vendrás, para velar tu sueño;
que no puedo vivir, porque te extraño;
y que no puedo morir, porque te quiero.

martes, 25 de diciembre de 2007

Cuarenta y seis en navidad.




Hoy veinticinco de diciembre Ingrid Betancourt cumple sus 46 años. Quien fuera candidata a la presidencia de Colombia fue plagiada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia el veintitrés de febrero de dos mil dos. En dos meses aproximadamente se cumplirán seis años de su secuestro.
Antes había vivido otro tipo de restricción a la libertad. Fue cuando llegó al Senado de su país en el 1998. Había alcanzado el escaño político con una mayoría de votos superior a cualquier otro candidato de aquella elección. Lo hizo bajo un partido fundado por ella: el Partido Verde Oxígeno. Su lema de campaña era acompañado con la entrega de un profiláctico: “presérvense de la corrupción que es el sida de la política”. Durante su término fue amenazada de muerte en varias ocasiones. Tuvo entonces que enviar a sus hijos a Nueva Zelanda, por precaución. Verse privada de la compañía de sus hijos fue la primera limitación a su libertad.
La segunda ocasión fue cuando la valerosa mujer escribió un libro que originalmente no pudo ser publicado en Colombia. La obra vio la luz en Francia bajo el título de La rage au cœur, en español Rabia en el Corazón. Era una denuncia a la corrupción política de su país.
Eventualmente Ingrid Betancourt renunciaría a su curul como senadora. No toleraba aquel nido de ratas, y así mismo lo expresó. Luego vendría el secuestro. Ya para entonces era una candidata -sin posibilidades reales- a la presidencia del país en las elecciones del 2002. De uno de sus adversarios por la presidencia de la nación dijo “tolera los asesinatos en Colombia como un método de enfrentar la guerrilla”. No hablaba sino de Álvaro Uribe, el actual presidente.
Un cumpleaños de verdadera incertidumbre y una navidad sin milagro.





domingo, 23 de diciembre de 2007

Del Amor y Otros Demonios

Del amor y otros demonios.

Tomo el título prestado de ya saben quien*. Hace mucho descubrí que el amor es la fuerza que mueve al mundo. Nos enamoramos de nuestras parejas, de nuestros hijos, de nuestro trabajo; hay quien se enamora del dinero y de sí mismo. Hay quienes aman tantas otras cosas como alternativas y situaciones existen en la vida. De ahí que cuando se ama algo, lo que sea, se conjuga el sentimiento, la emoción y las acciones y ocurren toda suerte de resultados. He visto en los ojos de ex militares un brillo particular al extrañar por un momento el combate. Inaudito, pero así es. Pero también he visto obras que son dignas de admirar y solo existen porque quien las hizo amó entrañablemente. Ese es el amor que prefiero por ser constructivo. Me refiero a ese amor que inspira a un artesano en su obra, a un científico en su investigación altruista, el que inspira a los iluminados. Me motiva además el más simple -pero a la misma vez el más complicado de los amores- el de un hombre por una mujer.

Algo claro debe quedar: el amor no necesariamente es una brújula hacia una vida sin sufrimientos. A veces es un mapa hacia ellos. Es el camino enamorado lo que nos fascina. Ese periplo en el que encontramos felicidad día a día, aun en los momentos más difíciles. Es, después de todo, lo que nos inspira. Por amor me atrevo a soñar. Pero también por amor, he confrontado realidades que sacuden. El amor no escapa a las tragedias. De éstas hay unas cuantas versiones antidiluvianas.

Por amor a Cleopatra, Marco Antonio tuvo que enfrentar a Octavio. El saldo de aquel romance fue una flota de barcos destruida, expediciones de legionarios a Egipto y el final de la gran civilización.

Amor vivió la hija de los reyes católicos de España. Tristemente recordada como Juana La Loca. Su trastorno tiene que ver más con las injusticias que afrontó y por supuesto, la falta de compromiso del que llamaban “el hermoso”. Felipe, estuvo enamorado de Juana pero, más se amaba el mismo. Amaba el poder y nunca correspondió a Juana con la misma pasión que esta sintió por él.

Se cuenta también que Isabel de Segura y Diego Marcilla dieron origen a la leyenda de los Amantes de Teruel. Tras solicitar la mano de su amor, Diego es rechazado por su condición económica. Pidió tiempo para cambiar su suerte. Después de cinco años de ausencia, en la que procuró fortuna y reconocimiento, regresa Diego para encontrar que el gran amor de su vida contrae nupcias ante el altar en ese preciso instante. El despechado amante piadosamente solicita a Isabel un beso, lo que le es negado. Diego, infeliz, fallece instantáneamente a los pies de su amada. Al día siguiente vestida de luto, Isabel acude a los actos fúnebres y corre igual suerte tras darle un beso al que fue su gran amor. Tirso de Molina inmortalizó la historia que ya corría con varios siglos de divulgación.

Nuestro hemisferio también cuenta con leyendas de amor y tragedia. Sucedió en Chile. La princesa mapuche llamada Hues y el príncipe pehuenche de nombre Copih se amaban aunque provenían de etnias rivales. Los amantes fueron sorprendidos en una laguna y sus respectivos padres les dieron muerte. Quedaron dos lanzas en aquel lugar como seña de la desgracia. Un año después, dice la leyenda, las respectivas familias acudieron a conmemorar el hecho. Sorprendidos quedaron cuando vieron que las lanzas estaban entrecruzadas con una planta enredadera. Dos flores unían las jabalinas. Las tribus se reconciliaron y llamaron a la flor Copihue, que es la unión de los dos nombres y en estos tiempos la flor nacional de Chile.

Se puede navegar en los mares de tinta derramados por amor. Hay quien recorrió mundos y erigió maravillas simplemente por estar enamorado. Shah Jahan, emperador mogol de la India, inconsolable ante la pérdida de quien fuera su gran amor construyó el Taj Mahal, una edificación de admirables e inconfundibles formas, hoy, patrimonio de la humanidad. Mucho antes que él, Nabucodonosor II resuelto en demostrar su amor, ordenó la construcción de una de las siete maravillas del mundo antiguo: los Jardines Colgantes de Babilonia. La musa de aquella obra curiosamente llevaba por nombre Amytis.

Pero el título de estas palabras es el “Amor y otros demonios”. Sobre estos últimos también tengo algo que decir. Por ejemplo, ese íncubo que llamamos miedo. Un germen que apolilla nuestros sentimientos y nuestros actos. El miedo no es precaución. El miedo es un sentimiento infundado. Se teme lo que no se conoce. Tan villano como el que más, el miedo limita nuestras acciones y nuestros logros. Nos lleva al prejuicio. Por miedo se espanta, en más de una ocasión, al amor. Por miedo se portan armas. Por miedo se encarcelan inocentes. Irrespetamos principios, valores y opiniones por miedo. Por miedo vivimos aislados sin disfrutar mucho de lo que la vida nos ofrece. Por miedo vivimos en ansiedad y cerramos los caminos a la felicidad.

Hoy tengo que decir que prefiero el amor sobre todas las cosas. Creo que sirve de panacea y aunque nos ciega, es una invidencia deliciosa que nos conduce al arrojo, a grandes empresas y al éxtasis; destila nuestro espíritu para extraer el mejor sumo de nuestras almas y nos ayuda a propagar nuestras buenas intenciones.

Es un gran refugio el amor, sin necesariamente encarcelarnos. Si no es correspondido, no deja de inspirarnos. Pero cuando lo es, entonces la inspiración se torna en una herramienta para la acción. Enamorémonos sin miedo.

martes, 18 de diciembre de 2007

Siempre hay alguien que se encarga de decir las cosas en la justa medida, en síntesis perfecta. Alejandra Pizarnik lo ha dicho mucho antes que nosotros. Parece haber vivido todas las posibilidades que desencadenan letras...

COLD IN HAND BLUES
"y qué es lo que vas a decir
voy a decir solamente algo
y qué es lo que vas a hacer
voy a ocultarme en el lenguaje
y por qué
tengo miedo"

CARENCIA
"Yo no sé de pájaros,
no conozco la historia del fuego.
Pero creo que mi soledad debería tener alas"

MENDIGA VOZ
Y aún me atrevo a amar
el sonido de la luz en una hora muerta,
el color del tiempo en un muro abandonado.

En mi mirada lo he perdido todo.
Es tan lejos pedir. Tan cerca saber que no hay.

lunes, 17 de diciembre de 2007

otro intento

Parrafo 1
El instrumento que nos empeñamos en mirar cada cinco minutos, me dice que el tiempo se diluye sin pausa en corriente incontenible. Ese tiempo maravilloso. Esa vida que poco podemos alargar. Esas memorias desbocadas por el cause de nuestra existencia.
La menestra de la vida no concuerda con la eternidad. Y en esa disyuntiva confronto el instante fugaz con una interrogante desesperada, en un reclamo vano a la inmensidad: ¿A dónde irán a parar todos mis recuerdos? ¿Y este presente que se acaba de esfumar? ¿Quien lo recordara ? Y en mi ausencia, ¿quien podrá recordar tu belleza y el amor que nos unió? Vuelvo a echar una mirada al reloj. No hallo explicación y otra memoria se escapa en la corriente caudalosa, hacia el despeñadero del olvido. Nueve y cuarenta tres de la mañana: ¿Acaso alguien se acuerda?

sábado, 15 de diciembre de 2007

Revelación

Nunca fui supersticioso. Trato de no pisar las líneas que se encuentra uno mientras camina por las aceras. Jamás paso por debajo de una escalera. Evito los espejos rotos y cuando brindo con una copa de lo que sea, miro con insistencia a los ojos de los otros.
Solo por precaución trato de no tentar la mala suerte. Digámoslo de otra manera: evito el riesgo. Ahora, por probabilidades y posibilidades, semanalmente y cuando la suerte me lo permite, apuesto algo de dinero en la lotería. Casi nunca le juego a los caballos.

Recientemente conocí a alguien. Realmente fue un reencuentro. Que buena suerte. Una grata casualidad. Antes, cuando la veia en otras ocasiones, me parecía como extraída de la mitología. Una verdadera revelación. Cada vez que la observaba parecía que ni siquiera tocaba su propio camino. La contemplaba etérea en su sonrisa perfecta. Y sus ojos… ah sus ojos. Capaces de cambiar el destino de cualquier hombre que se detenga por un instante y se imagine en ellos. Menos mal que esta vez no lo dejé a la suerte.
Leo con estupor como el mundo de las palabras sustituye en intersticios aquel otro de los actos. Las palabras se adueñan del significado. El obrar ya no es más; la palabra redefine la conducta y la moral. El actuar, independientemente de la implicación, debe verse ahora a través de un grupo de silabas malditas. Estamos ante la tiranía oficializada del eufemismo.

Por ejemplo, el congreso de los Estados Unidos, debate si envolver la cabeza de un ser humano con papel plástico e insertarle agua para crear la sensación de asfixia equivale a una tortura. Aparentemente hay ciertos aspectos técnicos que pudieran convencernos de que no lo es.
Suponemos que esta enjundiosa cuestión requiere el más comprometido de los análisis y la colaboración de la mayor erudición. Es, obviamente, un asunto de difícil trámite. Dificilísima comprensión no apta para que el vulgo la resuelva. Es el tipo de investigación que sólo pueden resolver lumbreras y pilares de la comunidad como en efecto son los miembros de la elite política norteamericana y sus asesores.
El nombre de la técnica sujeta al escrutinio de los congresistas es una joya. En ese inglés ideal para la publicidad y la venta se acuñó como "water-boarding". Traducido al español significa “el subir del agua”. La mecánica del acto consiste en colocar la cabeza del sujeto a un nivel mas bajo en relación a sus piernas, es decir, como estar acostado en subibaja con la cabeza más cercana al piso. El agua que se introduce en la envoltura plástica previamente colocada va ocupando lentamente el espacio que debiera quedar para respirar. El sujeto queda entonces bajo la impresión de que se ahoga. Es eso acaso una tortura, se preguntan los entendidos. Casi la mitad de los miembros del congreso piensa que no. Que como método para persuadir a una persona bajo interrogatorio es un recurso útil y práctico. De hecho, hay quienes convencieron a gran parte de todos los representantes de que el método funciona y salva vidas.
Por eso no merece ser denominado tortura. Por ello requiere el destacado estudio de tratadistas y doctores. Por eso se requieren miles de dólares en copias e investigaciones. Por eso el congreso, en un severo y agudo análisis, trata de determinar si “water-boarding” es inhumano o cabe dentro de lo que llaman “enhanced interrogation”. Después de todo ni siquiera usan agua hirviendo.

Qué de malo puede tener que cualquier hijo de puta crea que se asfixia. Es obvio que la sensación de asfixia no es igual a que le arranquen las uñas o le achicharren los testículos con descargas eléctricas. Mucho menos a que le golpeen repetidamente a uno el área baja de los riñones para no dejar muestras de la visita de un adusto interrogador.
El “water boarding” es tan humano como los “casualties of war” y tan razonable como el “collateral damage”. Aunque sospecho que no tan civilizado como los “non lethal weapons”. Que importa que el Santo Oficio haya utilizado en sus interrogatorios durante la inquisición procedimientos similares. O que la Compañía Holandesa de las Indias Orientales haya echado mano al método para aleccionar a los agentes de su homóloga británica; o que los kempeitai japoneses o la GESTAPO nazi la hayan practicado. Naahh. A quien se le puede ocurrir que valerse de semejante herramienta constituye un delito contra la humanidad cuando lo usan los norteamericanos. Seguramente se trata de la nueva y más divertida atracción de "Wet&Wild" Después de todo son solo cinco minutillos bajo el procedimiento. Luego te preguntan y si quieres, tu contestas.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

El convencimiento fue tal que pude liberarme en un instante. Sucedió una noche de truenos. La iluminación, no precisamente del cielo, azotó mi imaginación. Comencé a entender que los sentimientos puros pueden más a favor de otros que de uno mismo. No es cuestión de quererse menos. Es cuestión de no hace sufrir a otros más, aunque parezca que algo perdemos. Es cuestión de aliviar a quienes queremos, aun a costa de nuestro propio sacrificio. Sin importar la razón.
Hoy quisiera que todo fuera distinto. Pero parte de la iluminación que irrumpe en la conciencia destaca el saber que hay cosas que no le corresponde a uno cambiar. No se puede ser un intruso en circunstancias ajenas. Excepto por el tirón de un reclamo particular. Entonces, ponemos a prueba nuestra prédica.
Las pérdidas siempre duelen. Y cuando se ama con intensidad duelen más. Pero en la vida todo pasa. Y que puede ser mi sufrimiento sino un grano de arena que aguarda tranquilo e impávido por su turno de pasar al bulbo del otro extremo en el transcurso del tiempo. Hoy descubro que mi felicidad ocurre en presente y pasado. Que es imposible que ocurra a futuro por la incertidumbre que representa el minuto más próximo. Que mi felicidad es una suma de detalles, pretéritos y cotidianos. Instantes memorables que satisfacen y encubren cualquier dolor. Hoy siento felicidad porque sé que su incomodidad y sufrimiento ya no dependen de mi.

lunes, 3 de diciembre de 2007

Para quien sabe que el tiempo es indispensable; para quien ama como si no hubiera mañana; para quien sabe que las promesas hay que vivirlas y ratificarlas con nuestros actos y emociones….

El día lleva prisa ferroviaria.
Sin escala ni paradas,
te vuelves un recuerdo.

No saber de ti es un viaje incierto.
El paso firme del tiempo
nos roba las palabras, nos deja lejos.

A dónde van a parar las promesas.
En qué avenidas de las épocas
se van perdiendo.

lunes, 19 de noviembre de 2007

Atreverse a escribir. Que dolor tan grande, que satisfacción tan inmensa. Y ya que el blog existe, aquí van estos versos. Buenos o patéticos... poco me importa, los comparto. No llevan nombre, asi son más fáciles de olvidar

numero 1

Prefiero un tiempo manso y blando
al ritmo apresurado de tu llamado.
Es que ante la certeza de tu sentimiento,
dudo y temo al espejismo.

Quiero templar la atracción, sin desvelo.
Esto quiero. No sentirte cerca
cuando la duda traicione.
Y lo probable, que se haga de una vez y para siempre.

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numero 2
Es un gran agujero, acá en el pecho
Y en la memoria, la mente y el pensamiento.
Es la impronta de tu recuerdo.
Nunca fue peor el castigo que adorarte a lo lejos.

Una convocatoria desde aquel bolero.
Entre eucaliptos y de niebla el velo.
En aquella altura,
A donde solo llego en mis sueños…

Y en mis anhelos, perturbadores como señuelos
Ansío la nube de tus cabellos…
Contar como niño, con tus dedos…
Bajar la mirada, en solemne cumplimiento.

lunes, 12 de noviembre de 2007

Diplocresía e hipocremacia

Hugo Chávez Frías no puede quedarse callado. Su papel en el escenario mundial es el de un provocador. Nuestro provocador, valga la aclaración. Es Chávez un Diplomático? Bueno no el tipo de diplomático que escamotearía la verdad. Exagerado? Hipérboles muy bien pueden conducir a lo razonable. Podemos estipular todos los defectos de Chávez. Mas no es un ladrón ni un mequetrefe insensible de los que abundan en materia de Imperios y geopolítica. Que es populista?, digan algo nuevo sobre el hombre. A Chávez le critican por no ser diplomático.

Lo cierto es que llega un momento en el que se debe comenzar a llamar las cosas por su verdadero nombre. Aunque duela. Y en la política internacional muchos de los eufemismos utilizados para encubrir crímenes e injusticias son mugre que los países desarrollados prefieren ocultar bajo la alfombra de la diplomacia.

El reciente intercambio verbal de Chávez con líderes españoles no debiera levantar el revuelo causado. Mas bien debiéramos preguntarnos porqué el rey de España es rey. Qué hacía en un evento de líderes (lean bien, líderes) electos democráticamente. Lo que la gente debe cuestionarse sobre el suceso es a costa de qué se convirtió el Rey Borbón en un mantenido del pueblo español y de dónde provino la riqueza que sostiene a los de su estirpe? Pregúntenle si está dispuesto a resarcir el saqueo que sus antepasados llevaron a cabo en las naciones (sí, naciones) de América. La realeza es una farándula anacrónica que participa de un modo grosero en la arena internacional. Y aunque en honor a la verdad nadie escoge su cuna, ésta debe engrandecerse con las acciones particulares y no con rubros prestados.
Chávez es, antes que nada, un militar en ropa de civil. El rey supone otra cosa. De un militar se pueden esperar comentarios poco diplomáticos, pero que un rey mande a callar a uno que no es súbdito me parece un exabrupto de ebrio. No justifico a Chávez. Y por supuesto critico a Juan Carlos de Borbón. Al mandar a callar a Chávez lo hizo como si dirigiera una corte de meninos sujetos a su cetro y corona. De ahí que le critique. Ambos personajes se sumergieron en el candor que lleva al exabrupto. Pero prefiero mil veces el exabrupto de Chávez por ser revelador y muy dentro del contexto de la libertad de expresión. El del Rey, bueno, todos podemos imaginar lo que fue.

Que Chávez gritó al mundo que Aznar es un fascista? Que tiene, a caso no es cierto? Que comparó a Bush con Satanás? Como quieren que llamen al presidente de Estados Unidos? Hay miles de epítetos más repugnantes. Chávez tiene un mensaje y una misión ideológica con muy poco tiempo para divulgar y cumplir. Venezuela requiere de su mas diligente atención. Su revolución social es atacada desde adentro todo el tiempo con la ayuda del exterior. Todo está en su contra: el orden mundial. Por ello, no debe callar. Quizás, a lo sumo, aguardar el turno correspondiente para hablar, especialmente, en foros donde existen los protocolos de debate. Fuera de ello creo en las intenciones del comandante Chávez. Dudo mucho de los motivos de Rey.

domingo, 4 de noviembre de 2007

Mantener un Blog es prácticamente un pacto con el diablo. Luego de establecerlo te dices y repites por qué diablos lo hice. Se muy bien cuál diablo. Es el que nos inspira y nos lleva a escribir. Ese pequeño deseo endemoniado, a veces inocuo y otras devastador, que yace bajo nuestra piel y lanza punzadas de inspiración como el corazón sus latidos. Nos hace sentir vivo el vil demonio ese. Y obliga a un compromiso que se deleita en el remordimiento. Si no escribo, y muchas veces no lo hago, siento que la irresponsabilidad me arropa. Y cuando enfrento el ordenador, o la página en blanco, me pregunto por qué estoy aquí. Es una trampa enajenante esto de querer escribir.

Supongamos que se quiere escribir porque un relámpago de inspiración nos sorprendió, como suele suceder, en un momento poco oportuno. Por ejemplo, luego de conocer a esa persona. Por ejemplo, luego de aquellas dos copas. ¿Qué hacer? Hilvanar la idea en un esquema mental y tratar de preservarlo hasta llegar ante el papel, o sencillamente como una emisión, desbordar la inquietante necesidad en una pared? Que hacer?

Apuesto que si bien existen grandes y buenos escritores con sus manuscritos publicados o en ciernes, deben existir otros tantos que dejaron sus mejores obras en el fondo de un vaso o al relieve de un mantel. Bien dijo Voltaire (otros alegan que Picasso) la inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando. Y trabajar es lo que supone la existencia de un buen blog.

domingo, 21 de octubre de 2007

Hacía aproximadamente cinco años que no caminaba San Juan –el Viejo- con una tranquilidad y felicidad típicas de la mocedad. Era como una antigua ciudad nueva para mi. La ví palpitante y llena de generaciones que coincidíamos en el cambio de turnos: los que llegamos a las siete y nos vamos a las 12 y los que entran a las 12 y se van a las siete.
Vi nuevos restaurante y observé que después de mucho tiempo hay plazas con mesitas para deleitar y complacer una clientela que conoce las virtudes y placeres de libar un vinito bajo las estrellas y frente a una fachada colonial.

La visita obedeció a una oportuna invitación. Llevo días tratando de enderezar mis pensamientos y en busca de la tranquilidad y felicidad que pensé extraviada desde hace unos meses.

Cuan agradable fue encontrarme con unas amistades poco conocidas. Que agradable fue trabar el contacto que abre las puertas a una posible amistad mucho más sólida. Confieso haber perdido ese sentimiento. Y me confieso ahora fanático de dicha sensación. Que agradable fue sentirme acompañado de una mujer bella. Que agradable fue conocer a su amiga. Que agradable fue conocer algo mejor a un rostro conocido que casualmente era el esposo de la amiga de mi amiga.

Por primera vez regresé a un ritual que parecía extinto. Sin darme cuenta, con el devenir de los años, había olvidado caminar por el Viejo San Juan, y platicar con alguien de mi agrado. Creo que este viernes 20 de octubre tuve un renacimiento. Me hacía falta. Mucha falta.

lunes, 10 de septiembre de 2007

Surge de la prensa que distintas oficinas adscritas al inmueble que identificamos como el centro de operaciones del poder ejecutivo, así como la residencia del gobernador, tiene un atraso en el pago de la energía eléctrica de casi medio millón de dólares.

Versiones adicionales trataron de deslindar todas aquellas agencias u oficinas de la residencia per se. Obviamente, el costo político de adeudar medio millón de dólares sin que le quiten el suministro eléctrico es obvio.

En Puerto Rico existe una escalada en el costo de vida que amenaza en dividir la comunidad entre los que tienen y los que tienen muy poco o ni casi tiene। Los que tienen muy poco y los que casi no tienen rara vez se les perdona un atraso de luz eléctrica. Sin embargo son estos los que mas participan en las elecciones y los que con su voto señalan cada cuatro años a su nuevo verdugo. Así es nuestra democracia. Así de transparente.

De pronto surgen flancos de defensa para aclarar que lo que es obvio es un espejismo y que la casa del gobernador nada debe. Sin embargo ese mismo gobernador no tan solo es la cabeza de familia en su hogar. Es el jefe máximo de la rama ejecutiva en nuestra democracia flaca. Y como supervisor inmediato de los testaferros de cada una de las dependencias adscritas y sitas en el palacio de gobierno el deber la luz o no deberla es un conocimiento administrativo obvio que no debiera escapar a la buena administración del palacio de Santa Catalina. Sin embargo, así se vive en Puerto Rico.

lunes, 23 de julio de 2007

EN PUERTO RICO, TERRITORIO EN EL QUE RESIDO, RECIENTEMENTE SE IDENTIFICO UNA SERIE DE ANOMALIAS ENTRE LOS MEDICOS LICENCIADOS. SUCEDE QUE UNA CENTENA O MAS, NUNCA APROBO EL EXAMEN QUE REVALIDA SUS ESTUDIOS EN MEDICINA. SIN EMBARGO SE LES OTORGARON LAS LICENCIAS.
TAL SITUACION SURGIO COMO COMBUSTION ESPONTANEA Y EL ESCANDALO HA SIDO TAL QUE, AL SER NOSOTROS UNA COLONIA DE ESTADOS UNIDOS, LAS AUTORIDADES FEDERALES HAN ASUMIDO JURISDICCION PARA INVESTIGAR LA ILEGALIDAD DEL ASUNTO Y POR SUPUESTO, IMPONER LA CONSECUENCIA AL ENGANO TRAMADO.
EN TODO ESTO SE ME OCURRE PENSAR QUE EL MEDICO ES, CON BASTANTE REGULARIDAD, EL PROFESIONAL DE MAYOR PODER EN LA "CADENA ALIMENTICIA" DE LA SOCIEDAD. UNA PROFESION MUY BIEN REMUNERADA, SALVO EXCEPCIONES NATURALES, EN LA QUE EL PORTADOR DE LA LICENCIA POSEE EN LA MAYORIA DE LOS CASOS UN AURA DE PEDANTERIA QUE LOS DISTINGUE DENTRO DE LA COMUNIDAD. 'SOY DOCTOR' ES EL ABRA CADABRA QUE CONDUCE A LA CORNUCOPIA DE LA ABUNDANCIA.
AHORA BIEN, DESCORRIDO EL VELO DEL ENGANO, ME PREGUNTO QUE CONSECUENCIA TENDRA TAN AMARGA SITUACION ENTRE LOS FAMILIARES, PARIENTES Y DOLIENTES DE LOS GALENOS NO REVALIDADOS. NO APROBAR LA REVALIDA, CABE SENALAR, CREA LA SENSACION DE QUE LA PERSONA NO ESTA CAPACITADA PROFESIONALMENTE PARA EJERCER SU ENCOMIENDA LABORAL. ES COMO SI, CONOCIDO YA EL HECHO DE QUE NUNCA APROBARON EL EXAMEN QUE LOS HACIA ACREEDORES DE UNA LICENCIA, NUNCA HUBIERAN ESTUDIADO REALMENTE. LA CRUELDAD CIUDADANA DESPOJA ENTONCES AL DOCTOR EN CIENCIAS MEDICAS DE SU TITULO, DESCARTANDOSE POR MERA PERCEPCION, TODOS LOS LUSTROS DE ESTUDIO QUE FUERON NECESARIOS PARA OBTENER EL TITULO.
EL EJERCICIO ES COMPLICADO. LA GENTE NO LO ENTENDERA. SE PREFIERE CONCLUIR SIN ANALIZAR.
ENTONCES VENDRA EL SUFRIMIENTO DE LOS PADRES ORGULLOSOS, LAS ESPOSAS ENCOPETADAS, LOS HIJOS, LOS AMIGOS Y HASTA LOS COLEGAS, ANTE LA DESENMASCARADA SITUACION. CABE PREGUNTARSE SI DENTRO DE ESE CIRCULO INTIMO HAY QUIENES CONOZCAN EL TIMO DESDE LA PRIMERA VEZ. DESDE EL INICIO. COMPLICES PUES. EL QUE REFIRIO AL INGENUO PERO AMBICIOSO FUTURO DOCTOR POR EL ATAJO AL DESCREDITO. QUIENES CREYERON DE BUENA FE EN EL HASTA AHORA PROFESIONAL, ATRAVESARAN POR UN MAR DE DUDAS DE AMARGOS RESABIOS. SUPONGO QUE LA SENORA DEL DOCTOR TAL MIRARA POR ENCIMA A LA ESPOSA DE MAS CUAL. HABRA EL RETIRO PAULATINO DE LA CONFIANZA, DE LA AMISTAD. ESE CODAZO SOCIAL QUE TRADICIONALMENTE NOS ATERRA . LOS NINOS EN LAS ESCUELAS, HIJOS DEL DOCTOR ESPURIO, SERAN ASUSADOS POR OTROS CHICOS CUYA INGENUA CRUELDAD NO DEJA DE SER UN FASTIDIOSO SUCESO. LOS VECINOS DEL DOCTOR QUE TANTAS VECES CONSULTARON SU SALUD, SE CONVERTIRAN EN FARISEOS INCLEMENTES, SALVO LAS EXCEPCIONES DE RIGOR ENTRE LA GENTE DECENTE.
Y ESE DOCTOR QUE DETENTO LA LICENCIA, CON QUE CARA MIRARA A SUS PADRES A SUS COLEGAS A SUS HIJOS A SU SENORA Y A LOS QUE LE EXTENDIERON EL CREDITO EN CONSIDERACION AL TITULO DE MEDICO?
CUAL SERA LA CADENA DE EVENTOS UNA VEZ LA VERDAD SIN REMEDIO EMERJA?
ESCUCHE ALGUNA VEZ UNA CITA DE CONSUMO, MUY ACERTADA POR CIERTO, QUE ATINADAMENTE SIRVE COMO EL CALZADO PERFECTO A LA SITUACION DE MARRAS: "OCULTAR UNA VERDAD ES FORTALECERLA HASTA QUE SE HACE INSOPORTABLE"

SERA INSOPORTABLE MIRAR DE RETINA A RETINA AL PACIENTE, AL AMIGO, AL PARIENTE. SERA INSOPORTABLE, SI SE TIENE CONCIENCIA ESTO ES, ENCONTRARSE AL COLEGA CON EL QUE SE DISINTIO EN UN DIAGNOSTICO. SERA INSOPORTABLE ESCUCHAR LOS NOTICIARIOS Y VER COMO VAN AJUSTICIANDO A CADA DOCTOR TILDADO DE IMPOSTOR, UNO POR UNO, CARGO TRAS CARGO. SERA INSOPORTABLE CONFRONTARSE EN EL ESPEJO Y CUESTIONARSE POR QUE RAZON O DEBILIDAD SE TOMO LA DECISION QUE HOY NOS PESA TANTO Y NOS CONDENA AL OSTRASISMO PROFESIONAL Y ACADEMICO.

lunes, 14 de mayo de 2007

Me a Mrs. Jones es una de esas viejas canciones que cuando la escuché por primera vez no hizo ningún sentido. Podía ver a los adultos abstraerse y quedar suspendidos en algún lugar de sus memorias para luego verlos suspirar. Y uno seguia sin entender.
Treinta y tantos años después, al escuchar a Billy Paul en una grabación que va por los treinta y cinco años, la pieza hace todo el sentido del mundo. Seguramente cuando se llega a sus cuarenta y seis años se tienen suficientes memorias como para gozarse la canción.
Es como montarse en una maquina del tiempo. Y a pesar de que la canción fue un éxito en el 1972, cuando yo apenas alcanzaba los once años, hoy cuando me adentro en el tobogán que conduce a la tercera edad, eso de que la tal Mrs. Jones y yo tengamos algo “going on” entusiasma mi autoestima. Y me trae recuerdos.

martes, 1 de mayo de 2007

Hoy 1 de mayo dos noticias (entre otras locuras) llamaron mi antencion. La primera parecia inexplicable: George Bush vetaba una medida del congreso dirigida a establecer un presupuesto de 124 billones de dolares para iniciar el retiro de las tropas en Irak. La segunda noticia, a pesar de no tener relacion con la anterior (o acaso si) notificaba que el consumo de marihuana podia causar esquizofrenia. Y no que Bush era abstemio? Malditas drogas!